Donald Trump: viajero en el tiempo

Justo cuando pensabas que las teorías de la conspiración no podían superar a la del terraplanismo o a la de que los pájaros son drones del gobierno, llega el New York Post y decide resucitar uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción de Internet. Según un reciente artículo, hay «nuevas pistas» que apuntan a una realidad innegable: el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tiene una máquina del tiempo.
Is President Trump a time traveler? Century-old sketches spark new conspiracy theories https://t.co/TyqVrOr3Yk pic.twitter.com/5P3cP7iFXH
— New York Post (@nypost) March 13, 2026
Sí, has leído bien. Ni reptilianos, ni Illuminatis. Viajes temporales.
Como sé que tenéis cosas mejores que hacer que leer gilipolleces en foros como 4chan, he decidido sacrificar mis neuronas y resumiros de qué va esta absoluta locura que ha vuelto a hacerse viral. Preparaos, porque el guion es digno de una película de serie B de Hollywood.
Para empezar, todo este delirio se basa principalmente en una serie de libros escritos a finales del siglo XIX (hacia 1890) por un autor estadounidense llamado Ingersoll Lockwood. Este señor escribió un par de novelas infantiles tituladas Los viajes y aventuras del pequeño barón Trump y su maravilloso perro Bulger y El maravilloso viaje subterráneo del barón Trump.

Hasta aquí, vale, una coincidencia de apellidos graciosa. Pero los teóricos de la conspiración se frotan las manos con los detalles:
- El protagonista se llama Baron (igual que el hijo menor de Trump).
- Baron es un niño rico y aristocrático que vive en un lugar llamado «Castle Trump».
- El niño viaja a Rusia para encontrar un portal hacia otra dimensión.
- Y lo mejor de todo: el mentor del niño, que le guía en sus aventuras, se llama… Don.
Por si fuera poco, Lockwood escribió otro libro en 1896 llamado El último presidente. La trama arranca en la ciudad de Nueva York a principios de noviembre, en medio de un caos tremendo porque acaba de ser elegido un candidato «outsider» al que nadie apoyaba. ¿Y dónde se concentran las protestas en el libro? Exacto, frente al «Hotel de la Quinta Avenida»… justo donde hoy se levanta la Torre Trump. (Sonido de expediente X de fondo).
Pero si lo de los libros te parece una simple (aunque muy curiosa) casualidad literaria, agárrate que vienen curvas. La conspiración necesita un origen para la máquina del tiempo, y aquí es donde meten con calzador a uno de los grandes genios de la historia: Nikola Tesla.
Resulta que el tío de Donald Trump, John G. Trump, era un respetado ingeniero y físico del MIT. Cuando Nikola Tesla murió en 1943, el gobierno de los Estados Unidos confiscó todos sus apuntes y cajas de investigación por miedo a que el científico hubiera desarrollado algún «rayo de la muerte» o tecnología avanzada. ¿A quién llamó el FBI para revisar los papeles de Tesla y evaluar si había algo peligroso? Bingo: al tío John G. Trump.
La versión oficial dice que el bueno de John revisó los papeles y concluyó que allí no había nada revolucionario, solo especulaciones filosóficas de un Tesla ya muy mayor. Sin embargo, la versión de Internet grita ¡mentira! Según los foros, John G. Trump encontró los planos de Tesla para construir una máquina del tiempo, los construyó en secreto y se los pasó a su sobrino Donald, quien los ha estado usando para asegurar su fortuna, ganar elecciones y, aparentemente, viajar a 1890 para dictarle a un escritor de libros infantiles una serie de pistas crípticas sobre su vida. Todo muy lógico.
En el fondo, sabiendo todo esto, resulta evidente que el artículo del New York Post no es más que un refrito de esta vieja leyenda urbana de foros como 4chan y Reddit, adornada para conseguir retuits rápidos ahora que Trump vuelve a estar en el centro del huracán diario desde el Despacho Oval.
¿Es una casualidad divertida lo de los libros de 1890? Sí, muchísimo. Las coincidencias históricas a veces son así de raras. ¿Significa eso que el presidente tiene un condensador de fluzo escondido bajo el escritorio del Despacho Oval para viajar por el espacio-tiempo? Probablemente no. Aunque, viendo el estado de la política mundial últimamente, que el líder de occidente esté jugando a ser Marty McFly casi me parecería una de las cosas menos raras del año.
Si me disculpáis, voy a buscar mi gorro de papel de plata, que creo que me están espiando a través del microondas.