Computacion neuromórfica

Una cámara convencional puede enviar treinta imágenes completas cada segundo, aunque casi nada haya cambiado entre una y otra. Una cámara de eventos, en cambio, comunica principalmente los píxeles que han detectado una variación. Si una habitación permanece inmóvil, apenas tiene nada que contar. Esta diferencia resume bastante bien la promesa de la computación neuromórfica: conseguir que una máquina deje de gastar energía procesando información irrelevante y trabaje solo cuando ocurre algo.
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