3I/Atlas caerá sobre Madrid. Concretamente en la Moncloa


La noticia llegó a través de OK Diario con toda la pompa catastrofista que caracteriza al sensacionalismo barato: la NASA advertía sobre un cometa que amenazaba Madrid, y no estábamos preparados. Janire Manzanas, cuya biografía nos dice que es experta en marketing digital, mascotas y lotería de Navidad, se propuso contarnos cómo Madrid sería vaporizada por un impacto que generaría 826 megatones de TNT y dejaría un cráter de 3,8 kilómetros. Los números son escalofriantes, los detalles apocalípticos, y el titular perfectamente diseñado para el terror.

Hay un pequeño problema: todo es mentira.

Déjame ser claro: del cometa 3I/ATLAS poco más te puedo contar que no haya contado ya en el blog. Los científicos están genuinamente emocionados estudiándolo porque tiene una composición química inusual, con más dióxido de carbono de lo normal. Todo esto es verdad. Pero el artículo de OK Diario toma un hecho científico legítimo y lo convierte en ficción catastrofista.

Mira bien los números que el artículo menciona sin enfatizar: el cometa estará a 2,35 unidades astronómicas de la Tierra. Una unidad astronómica es la distancia entre la Tierra y el Sol, aproximadamente 150 millones de kilómetros. Multiplicar 2,35 por eso significa que el cometa pasará a unos 352 millones de kilómetros de nosotros. Para poner perspectiva, eso es casi el doble de la distancia del Sol a la Tierra. No es «cerca» en términos planetarios; es lo opuesto.

El artículo utiliza la herramienta «Asteroid Launcher» de Neal Agarwal, un simulador web que permite visualizar los efectos teóricos de impactos de asteroides en cualquier lugar del mundo. Es un programa educativo útil, pero Manzanas, o quizá habría que llamarla Manazas, lo usa de una forma deshonesta: como si calcular qué pasaría hipotéticamente en un escenario que nunca va a ocurrir fuera de equivalente a emitir una advertencia de riesgo real. Es matemáticamente correcto especular sobre la energía cinética de un objeto de 440 metros de diámetro golpeando Madrid. También es completamente irrelevante, porque no va a suceder.

La NASA nunca emitió un «aviso» sobre amenaza alguna. La Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria existe, y es real, y monitoriza asteroides potencialmente peligrosos. Pero ese trabajo consiste en identificar objetos con órbitas cercanas a la Tierra que superen ciertos criterios de tamaño. El 3I/ATLAS no cumple esos criterios porque, sencillamente, no está en una órbita cercana a la Tierra.

Lo que realmente está pasando es que el cometa atraviesa una alineación con el Sol y la Tierra entre el 19 y el 26 de enero de 2026, lo que brinda a los astrónomos una oportunidad rara de estudiarlo desde una perspectiva única. Avi Loeb, un astrofísico respetado de Harvard, (aunque cada vez menos, para ser honesto) escribió sobre esto en Medium explicando por qué estas observaciones son científicamente valiosas. El cometa mantiene un ángulo de fase muy pequeño durante una semana, algo inusual que no ocurre con la mayoría de cometas. Es un acontecimiento científico interesante. No es un aviso de apocalipsis.

El artículo mezcla torpemente hechos verdaderos con especulación terrorífica para crear la ilusión de credibilidad para generar clickbait. Sí, el cometa es interestelar. Sí, tiene un diámetro estimado de 440 metros. Sí, viajaba a 246.000 kilómetros por hora. Todos esos datos están correctos. Pero luego Manazas salta al vacío: si impactara en la Puerta del Sol, entonces morirían 2.000 personas en el cráter, y cientos de miles más en la onda expansiva. Es una ficción catastrofista construida sobre una base real.

La responsabilidad de un periodista, aunque sea uno especializado en curiosidades, mascotas y lotería, es no sacrificar la precisión en el altar del sensacionalismo. Manazas pudo haber escrito un artículo genuinamente interesante sobre un objeto interestelar fascinante que los astrónomos estudiarán en profundidad gracias a una alineación rara. Pudo haber explicado por qué descubrir cometas intergalácticos es importante para entender cómo se forman los sistemas planetarios. Pudo haber mencionado que el análisis del 3I/ATLAS nos enseña sobre la química de otros mundos. En cambio, optó por generar pánico inventado para conseguir clics, que es exactamente lo que no debería hacer una publicación que aspire a ser tomada en serio.

Janire Manazas forma parte de un grupito de periodistas de perfil bajo que juntan letras para rellenar la portada del diario digital mencionado, que cada vez es más panfleto y menos diario.



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