Bill Gates, mil millones de muertos y una criptomoneda milagrosa

Bill Gates ha advertido de que más de mil millones de personas podrían morir antes de 2027 como consecuencia de una crisis mundial de escasez de agua. La situación será tan grave que podría convertirse en la mayor catástrofe humanitaria de la historia. Pero tranquilos, porque el multimillonario también conoce la solución: invertir en una reserva de agua estadounidense que, casualmente, se comercializa mediante una criptomoneda. Todo esto aparece en un vídeo en el que Gates realiza estas declaraciones durante una entrevista a la cadena CNBC. El problema es que Gates nunca dijo nada de eso. Y la solución que nos propone el vídeo tiene bastante más que ver con nuestros bolsillos que con nuestra supervivencia.
El vídeo lleva meses circulando por las redes sociales, aunque ha vuelto a cobrar protagonismo recientemente. En él podemos ver a Bill Gates durante una entrevista televisiva, con la habitual escenografía de CNBC y los rótulos informativos en la parte inferior de la pantalla.
Gates parece advertir de que la escasez de agua podría provocar la mayor mortandad que haya conocido la humanidad. Habla de miles de millones de fallecidos y asegura que la única forma de protegerse es invertir en algo llamado United States Water Reserve.
Algunas publicaciones acompañan las imágenes de un mensaje todavía más inquietante: mil millones de personas morirán antes de 2027.
La combinación es perfecta. Tenemos una amenaza apocalíptica, a uno de los hombres más ricos del planeta anunciándola y una solución que, por alguna misteriosa razón, exige que saquemos la tarjeta de crédito.
Sin embargo, hay un pequeño detalle que estropea la historia.
La entrevista es real. Las declaraciones, no.
La secuencia original corresponde a una entrevista realizada a Gates por Andrew Ross Sorkin en CNBC el 28 de octubre de 2025.
En aquella conversación hablaron principalmente de inteligencia artificial, su impacto económico, el empleo y el cambio climático. Gates se refirió a la inteligencia artificial como uno de los mayores avances tecnológicos de su vida y comentó cuestiones relacionadas con los centros de datos y sus necesidades energéticas.
Ni una palabra sobre una catástrofe que acabaría con miles de millones de personas por falta de agua.
Tampoco mencionó ninguna reserva de agua estadounidense en la que hubiese que invertir para sobrevivir.
Los autores del montaje utilizaron las imágenes auténticas de la entrevista y sustituyeron la voz de Gates por una generada artificialmente. También modificaron aparentemente sus movimientos labiales para sincronizarlos con las nuevas declaraciones y cambiaron los rótulos que aparecían en pantalla.
Donde originalmente se hablaba de la burbuja de la inteligencia artificial, el vídeo manipulado presenta al empresario hablando de la escasez de agua.
El resultado es suficientemente convincente como para engañar a quien no haya visto la grabación auténtica.
El 19 de agosto, los verificadores italianos de Facta publicaron una investigación sobre el montaje. Incluso contactaron con CNBC, desde donde les confirmaron que el vídeo manipulado no correspondía a ninguna emisión de la cadena.
La investigación permitió rastrear la difusión de esta versión del vídeo hasta una publicación de Instagram del 24 de julio de 2026, realizada por una cuenta que promocionaba criptomonedas.
Y aquí es donde la historia empieza a resultar especialmente interesante.
Porque el objetivo del vídeo no parece limitarse a difundir una teoría conspirativa sobre Bill Gates.
Lo que realmente se está promocionando es un criptoactivo llamado United States Water Reserve, conocido por las siglas USWR.
El nombre suena a organismo gubernamental encargado de gestionar las reservas estratégicas de agua de Estados Unidos. Algo parecido a las reservas estratégicas de petróleo, pero con agua.
Sin embargo, no estamos ante un programa oficial del Gobierno estadounidense. Se trata de un token, una criptomoneda de carácter especulativo cuyo discurso promocional gira alrededor de la escasez de agua.
La propia web del proyecto ha reconocido que no mantiene ninguna vinculación con el Gobierno de Estados Unidos.
La idea es ingeniosa, aunque no precisamente tranquilizadora. Primero se fabrica artificialmente una declaración alarmante de una persona conocida. Después se presenta una inversión como posible salvación frente a la catástrofe anunciada.
Y si alguien pregunta por qué debería confiar en semejante propuesta, ahí está Bill Gates recomendándola desde la pantalla de su ordenador.
Solo que Bill Gates nunca la ha recomendado.
La cosa no termina aquí.
El pasado julio, la agencia AFP investigó otro vídeo manipulado en el que aparecía Cristiano Ronaldo recomendando invertir en la misma criptomoneda.
En aquella ocasión, el futbolista parecía aconsejar a sus seguidores que pusieran todo su dinero en USWR, prometiéndoles que serían muy felices con los resultados de su inversión.
Naturalmente, Ronaldo tampoco había dicho nada semejante. Habían aprovechado una entrevista auténtica y sustituido su voz.
Más recientemente, han aparecido falsificaciones similares protagonizadas por otros empresarios tecnológicos. El 6 de octubre, Full Fact desmontó un vídeo de Elon Musk que supuestamente anunciaba miles de millones de muertes por falta de agua.
Y el 12 de octubre, el mismo equipo volvió a analizar el vídeo de Gates, confirmando que se trataba de una manipulación.
No podemos asegurar que todos estos vídeos procedan de una misma organización, pero sí que comparten un mecanismo: utilizar la imagen y la voz de personajes famosos para dar credibilidad a mensajes alarmistas que desembocan en la promoción de criptoactivos relacionados con el agua.
Lo verdaderamente inquietante de este caso es que ya no resulta necesario manipular unas palabras sacándolas de contexto. Ahora podemos poner directamente en boca de cualquier persona lo que queramos que diga.
Y cuanto más famosa sea esa persona, mayor será la probabilidad de que alguien comparta el vídeo sin molestarse en comprobar su autenticidad.
Durante años nos hemos acostumbrado a desconfiar de determinadas fotografías porque podían estar retocadas con Photoshop. Ahora tendremos que acostumbrarnos también a desconfiar de vídeos en los que vemos y escuchamos perfectamente a sus protagonistas.
No porque todo sea falso, sino porque ver y escuchar algo ya no constituye, por sí solo, una garantía de que haya sucedido.
En cuanto a Bill Gates, parece que esta vez no está intentando acabar con la humanidad, ni controlar las reservas mundiales de agua, ni anunciar el próximo apocalipsis.
Simplemente le han prestado su cara y su voz a un anuncio de criptomonedas.
Y es que, visto lo visto, el mayor peligro de quedarse sin agua en 2027 puede ser que alguien consiga convencernos de que la solución consiste en comprar unas monedas digitales en 2026.