Durmiendo con una Nagin

A veces las historias que circulan por internet son tan absurdas que ni siquiera hace falta buscar mucho para desmontar la afirmación. Pero lo interesante no es siempre la afirmación en sí, sino lo que esconde detrás. Y esta historia que nos llega desde Uttar Pradesh, India, es un ejemplo perfecto de ello.
La India, 7 de octubre de 2025. Durante el Samadhan Diwas (un día en el que los ciudadanos pueden presentar quejas al magistrado del distrito sobre problemas de electricidad, carreteras o tarjetas de racionamiento), un hombre llamado Miraj llegó con una denuncia bastante peculiar. Entre todos los problemas mundanos que la gente suele presentar ese día, Miraj decidió informar que su esposa Nasimun se transformaba en una serpiente por las noches. Según él, ella «sisea, intenta morderme y está mentalmente inestable». Incluso alegó que su vida corría peligro porque su mujer intentaba matarlo mientras dormía, y que en una ocasión lo había mordido. Hasta consultó a un hechicero para «resolver el problema de su esposa».
Parece sacado directamente de una serie de Bollywood, ¿verdad? De hecho, existe una telenovela india muy popular llamada «Naagin» que trata precisamente sobre mujeres que se transforman en serpientes. Pero aquí viene lo importante: cuando Nasimun tuvo oportunidad de responder a través de un vídeo, toda la fantasía se desmoronó como un castillo de naipes. Ella explicó que su marido la estaba acosando constantemente para que le entregara más dote (una práctica ilegal pero tristemente común en India) y que quería deshacerse de ella para casarse con otra mujer. Además, Nasimun estaba embarazada de cuatro meses y su marido no se hacía cargo de sus gastos médicos ni alimenticios.
Aquí es donde la historia deja de ser graciosa y se vuelve profundamente preocupante. La violencia relacionada con la dote es un problema gravísimo en India. Uttar Pradesh, precisamente el estado donde ocurrió este caso, encabeza las estadísticas nacionales con más de 2.000 muertes anuales relacionadas con la dote según datos recientes. En todo el país mueren aproximadamente 20 mujeres cada día por esta causa. No estamos hablando de cifras abstractas: son mujeres quemadas vivas, asesinadas o llevadas al suicidio porque sus familias no pueden pagar más dinero a los maridos.
Entonces, ¿realmente Nasimun se transforma en serpiente por las noches? Obviamente no. Las serpientes-humano no existen fuera de la mitología y la ficción televisiva. Lo que tenemos aquí es algo mucho más mundano y terrorífico a la vez: un hombre tratando de librarse de su esposa embarazada mediante una acusación ridícula que, en otro contexto cultural, podría haber funcionado. En algunas zonas rurales de India, las supersticiones sobre brujería y posesiones todavía tienen peso social, y las mujeres acusadas de estas cosas pueden sufrir violencia comunitaria.
La estrategia de Miraj —presentarse ante un magistrado con una historia de terror doméstico— probablemente buscaba que declararan a su esposa mentalmente incapacitada o peligrosa, facilitando así el divorcio o justificando futuros actos de violencia. Pero esta vez la estrategia falló porque Nasimun pudo alzar la voz y contar su versión, una oportunidad que muchas mujeres en su situación nunca tienen.
Lo que comenzó como una noticia aparentemente cómica sobre un hombre que cree vivir con una nagin se revela como una ventana a un problema social enorme. Las historias virales muchas veces ocultan tragedias reales, y esta es una de ellas.
Eroton
15/10/25 14:42
Por descargar un poco el drama que supone que ésto aún se tolere, en tal o cual cultura de forma más o menos aceptada por dichas sociedades, dejaré la anécdota de esos dos amigos cuya afición a la pesca les llevó a un crucero con dicha temática por la Micronesia, querían Fiji, pero se les iba de presupuesto. Estaban caboteando por el atolón de Nukuoro, y sobre la cubierta estaban los hombres más entendidos del deporte de la pesca del momento, como lanceros tomando el sol, cuando de pronto el aparejo de uno de los amigos empieza a dar un fuerte tirón. Tanto fue así, que pidió al otro que lo ayudase y entre ambos empezaron el tira y afloja de rigor, mientras los que estaban al lado no les quitaban ojo. Tras casi diez minutos de lucha, consiguen llevar a bordo una criatura mitad mujer de cintura para arriba, y pez de de cintura para abajo. Una vez desenganchados los aparejos, y viendo que aún vivía, uno de ellos la devolvió al mar antes que nadie pudiese dejar sus aperos de pesca y sacar el móvil para capturar el momento; esto desconcertó mucho a su compañero que, claramente alterado, le inquirió: ¿Y porqué?. A lo que el otro, jadeando por el esfuerzo y mirándole seriamente respondió: ¿Y por dónde?.
Gracias por el artículo.