Las momias de Tarim

Las arenas del desierto del Tarim, en el extremo occidental de China, han custodiado durante milenios un legado humano que parece salido de una novela fantástica: momias perfectamente conservadas, con cabello rubio, pestañas visibles y ropajes de vivos colores, enterradas en ataúdes con forma de barco y señalizadas por estacas como si esperaran zarpar hacia otro mundo. No es de extrañar que, desde su hallazgo, hayan florecido teorías de lo más pintoresco en torno a ellas: desde gigantes ancestrales hasta visitas alienígenas. Pero antes de dejarnos arrastrar por los vientos del misterio, veamos qué dicen realmente la ciencia, la arqueología y la genética.