El zombi de Atlanta que solo mordía al sentido crítico

Un zombi atacando a la gente dentro de una discoteca de Atlanta suena a sinopsis de una película de sobremesa, de esas que uno ve a medias mientras hace otra cosa. Y sin embargo, durante unos segundos, con la cámara temblando como si fuera un móvil de verdad, con gritos de fondo y con esa mezcla de pánico y curiosidad que se ve en las caras del público, el vídeo funciona. No porque nadie crea de verdad en zombis, sino porque el formato está diseñado para que no haga falta creer nada: basta con quedarse mirando un poco más, compartirlo «por si acaso» o preguntarse en los comentarios si será real. Con eso, el clip ya ha ganado la partida antes de que nadie compruebe absolutamente nada.