Repaso a las predicciones para 2025

Hace un año publiqué un vídeo de predicciones para 2025, año que ahora, está tocando a su fin. Y creo que amerita que volvamos a él, para comprobar cómo de acertadas o de equivocadas estuvieron.

El vídeo era este:

Predicciones 2025

Ataque de Israel a Iran

El ataque israelí contra las instalaciones nucleares iraníes finalmente se produjo en junio de 2025, tal como anticipé que podría ocurrir tras la caída del régimen sirio. Estados Unidos se implicó directamente con bombardeos sobre tres emplazamientos nucleares el 22 de junio, pero la invasión terrestre que parecía inevitable nunca llegó a materializarse. La razón es bastante reveladora: el poderío militar iraní resultó ser más humo que fuego real, más cartón piedra que acero templado. Irán lanzó más de 150 misiles balísticos y centenares de drones en su Operación Promesa Verdadera III, que suena muy épica hasta que ves los resultados reales. El conflicto duró apenas doce días antes de que Trump mediara un alto el fuego, y lo más significativo es que no hubo escalada nuclear. El equilibrio regional no se rompió del todo, aunque sí quedó claro que Rusia ya no es el respaldo militar creíble que solía ser para las potencias antioccidentales de la zona. Cuando tu principal aliado está demasiado ocupado hundiéndose en su propio lodazal ucraniano, descubres rápidamente que estás más solo de lo que pensabas en el tablero geopolítico.

Guerra de Ucrania

En cuanto a Ucrania, acerté en que la guerra seguiría siendo una herida abierta y en que los esfuerzos de mediación de Trump no lograrían gran cosa. De hecho, Trump se retiró de la mediación en agosto de 2025 después de meses de intentos erráticos que incluían conversaciones en Arabia Saudita de las que excluyó al propio Zelensky, porque aparentemente para negociar la paz en Ucrania no hace falta que participe Ucrania. La guerra continúa en un estancamiento sangriento, con Rusia capturando territorio a cuentagotas mientras acumula más de un millón de bajas desde el inicio de la invasión. Donde metí la pata hasta el fondo fue en predecir el colapso interno de Rusia. Lejos de tambalearse hacia el abismo, Putin sigue firmemente en el poder, burlándose públicamente de los «gorrinos europeos» que esperaban aprovecharse del hundimiento ruso. La economía rusa sufre inflación descontrolada y déficit presupuestario, pero los analistas coinciden en que el Kremlin puede seguir resistiendo durante años al ritmo actual. El descontento entre las élites que yo anticipaba simplemente no se ha materializado, o al menos no lo suficiente como para amenazar seriamente al régimen. Resulta que subestimé la capacidad de un estado autoritario para aguantar castigos económicos cuando controla férramente la narrativa interna.

Amenaza de EEUU a Venezuela

Sobre Venezuela, la realidad resultó ser bastante más compleja y prolongada que el escenario rápido que imaginaba. Sí, Estados Unidos desplegó más de 10.000 tropas en el Caribe para agosto de 2025, y Trump aumentó la recompensa por la captura de Maduro a 50 millones de dólares, pero el enfrentamiento directo nunca llegó a materializarse. En lugar del golpe militar interno que anticipaba, lo que ocurrió fue una lenta guerra de desgaste económico. Estados Unidos incautó buques petroleros frente a las costas venezolanas y bloqueó las exportaciones de crudo, llevando a Venezuela a una situación donde sus depósitos de petróleo están al borde de la saturación y PDVSA podría verse obligada a cerrar pozos. Maduro no huyó a Santo Domingo como especulaba, sino que se atrincheró aún más en el poder, desplegando fuerzas militares en 284 «frentes de batalla» y movilizando a las milicias bolivarianas en una retórica cada vez más grandilocuente. Lo que sí acerté fue en el aislamiento diplomático: perdió aliados clave en Honduras y San Vicente y las Granadinas, y hasta Brasil y Colombia marcaron distancias. Pero el ejército venezolano no derrocó a Maduro precisamente porque, según expertos, sus fuerzas armadas están vaciadas por la corrupción y el control político, lo que paradójicamente las hace más leales al régimen que amenazadas por él. Resulta que un ejército en ruinas puede ser más fiel que uno profesional cuando la supervivencia de la cúpula militar depende del dictador que los protege de la justicia internacional.

Gobierno de España

Respecto a España, la realidad se ha situado en un punto medio entre lo que anticipaba y un escenario aún más rocambolesco. Las imputaciones se han acumulado efectivamente en el entorno del presidente durante 2025, pero en lugar del colapso fulminante que planteaba, hemos asistido a una agonía a cámara lenta. Santos Cerdán, exsecretario de organización del PSOE, ingresó en prisión preventiva en junio por su participación en la trama Koldo, uniéndose poco después a José Luis Ábalos y Koldo García, también encarcelados. El hermano del presidente, David Sánchez, fue procesado por prevaricación y tráfico de influencias en abril, mientras que su esposa Begoña Gómez sigue siendo investigada por cinco delitos, incluyendo tráfico de influencias y malversación. Lo que no ocurrió fue la huida a Santo Domingo (aun) que especulaba. Sánchez no ha abandonado el país, sino que ha optado por lo que los comentaristas políticos llaman una «huida hacia adelante», atrincherándose en Moncloa con una tenacidad que hace que el periodista Carlos Herrera afirmara que «a Pedro Sánchez no le saca de la Moncloa ni la Guardia Civil». La crisis económica profunda que predecía tampoco se ha materializado, aunque el desgaste político es innegable. Fuentes judiciales expresan su preocupación de que, en caso de ser imputado, Sánchez podría bloquear el suplicatorio en el Congreso gracias a su mayoría parlamentaria, algo que en términos democráticos sería una barbaridad pero que nadie descarta ya. El país no ha colapsado, pero sí ha entrado en una especie de parálisis institucional donde el presidente se aferra al poder mientras los escándalos judiciales se acumulan a su alrededor como moscas sobre carroña.

Aspectos tecnológicos

Respecto a las predicciones tecnológicas que lanzaba en enero, la realidad ha sido bastante más matizada que el tecno-optimismo desenfrenado que planteaba. Empecemos por la inteligencia artificial general, esa AGI de la que todos hablan pero que nadie ha visto todavía. En enero anticipaba que 2025 podría marcar su surgimiento, pero Elon Musk sigue moviendo la portería: en 2024 prometió AGI para 2025, y ahora promete que llegará en 2026. Un estudio publicado en octubre de 2025 propuso por primera vez una definición operativa y medible de AGI, concluyendo que GPT-5 alcanza apenas un 57% del nivel cognitivo humano (muy optimista diría yo). La realidad es que seguimos atascados en lo que llaman «IA estrecha», sistemas brillantes para tareas específicas pero incapaces de generalizar conocimiento como lo hace un cerebro humano. Las megainversiones continúan, con más del 50% del capital de riesgo en 2025 concentrado en startups sin productos consolidados, lo que tiene a algunos analistas (cuya opionión comparto) hablando abiertamente de una burbuja a punto de estallar.

En cuanto a la computación cuántica y su amenaza al bitcoin, aquí la cosa se pone interesante. Efectivamente han habido avances preocupantes: un estudio de un investigador de Google Quantum AI sugiere que romper la encriptación RSA con computadoras cuánticas podría requerir 20 veces menos recursos de lo que se pensaba y el Quantum Doomsday Clock proyecta que los ordenadores cuánticos podrían potencialmente romper la encriptación de Bitcoin para el 8 de marzo de 2028. Sin embargo, Grayscale calificó la computación cuántica como «falsa alarma» y descartó impacto en valoraciones cripto durante 2026, señalando que la tecnología capaz de romper la criptografía de Bitcoin no existirá antes de 2030 como mínimo. El debate está polarizado entre los desarrolladores de Bitcoin, que consideran la amenaza «ridículamente prematura», y los inversores institucionales, que empiezan a incluir advertencias cuánticas en sus documentos. Lo que no anticipé es que Bitcoin podría salir reforzado del proceso: las actualizaciones migrarían las monedas activas a criptografía resistente a cuánticos, mientras que las monedas perdidas quedarían congeladas para siempre, reduciendo efectivamente la oferta disponible.

Sobre los avances en salud, aquí sí que hubo progresos sustanciales. Los tratamientos contra el Alzheimer han dado pasos importantes: en mayo de 2025 la FDA aprobó el primer test sanguíneo capaz de detectar con más del 90% de precisión las señales biológicas del Alzheimer Ministerio de Defensa, y medicamentos como lecanemab y donanemab pueden retrasar el deterioro cognitivo entre un 30% y un 60% si se administran en fase temprana. Además, estudios determinaron que la vacuna contra la culebrilla disminuyó en 20% el riesgo de demencia, algo que nadie esperaba y que abre líneas de investigación completamente nuevas sobre la conexión entre infecciones víricas y neurodegeneración. La medicina personalizada también avanza, aunque a un ritmo más pausado del que imaginaba. No estamos ante la revolución inmediata que anticipaba, sino ante una evolución gradual pero constante que efectivamente está cambiando cómo se tratan ciertas enfermedades. El futuro que pintaba como inminente resulta estar a medio camino entre lo que teníamos y lo que vendrá.

En general, acerté bastante en lso temas geopolíticos, y parcialmente en los técnicos. No es que tuviese una bola de cristal, es saber predecir lo que pasará cuando alguien tira una piedra a una ventana. Aunque a veces, las ventanas son blindadas.

  • Tu quoque, fili mi? :adivino:

    Para el próximo año, inclúyanse al menos la combinación ganadora (con reintegro y complementario) de la Primitiva de un sábado, y el número del primer premio de la Lotería de Navidad.

    Estaría bien saber sentir en carnes propias que es eso de «tener el dinero por castigo».

    :-D

    2
    0
  • Bueno, sobre la IA es que tienen que venderla a los inversores.

    1
    0
  • Me sigo dando miedo
    Logran curar el Alzheimer en ratones equilibrando una molécula clave https://share.google/MXtZbFLseRCwgWZ3H

    0
    0


\Incluya

Puedes seguir las respuestas a esta entrada por RSS 2.0 feed.