Kirsan Ilyumzhinov y la abducción que vuelve una y otra vez a las redes

Hace unos días, las redes sociales volvieron a bullir con un vídeo extravagante: se trata del fragmento de un podcast en el que Kirsan Ilyumzhinov, exgobernador de Kalmykia y antiguo presidente de la FIDE (la federación internacional de ajedrez), vuelve a afirmar que fue abducido por extraterrestres. No es una revelación nueva ni una confesión reciente. Ilyumzhinov lleva contando exactamente la misma historia desde, al menos, 2010. Lo único distinto ahora es el envoltorio: un clip corto, sin contexto, sin preguntas incómodas y presentado como si estuviéramos ante algo recién descubierto.
Según su relato, todo ocurrió la noche del 18 de septiembre de 1997, cuando era presidente en funciones de la república y se encontraba en su apartamento de Moscú. Estaba en el balcón, medio adormilado, cuando oyó voces que lo llamaban. Ante él apareció un objeto que describe como una especie de tubo semitransparente: una nave. Dentro había seres altos con trajes amarillos brillantes. No fueron hostiles. Al contrario, insiste en que lo “invitaron” a subir, un matiz que siempre subraya para evitar la palabra “abducción”.
Una vez dentro, asegura que la nave era enorme, con estancias del tamaño de campos de fútbol. Dice que pasó allí varias horas, aunque en el mundo real apenas transcurrió alrededor de una. La comunicación, según él, no fue verbal: no había suficiente aire para hablar y todo se hacía por telepatía, un recurso habitual en este tipo de relatos. Los seres le explicaron que la humanidad aún es demasiado primitiva para un contacto abierto y, tras mostrarle la nave, lo devolvieron a su apartamento.
A primera vista, la historia impresiona por lo bien engrasada que está. Los detalles no cambian, no se contradicen y encajan como las piezas de un guion. Y este es el primer indicador del engaño. Cuando alguien repite un relato durante más de quince años, lo normal es que la memoria muestre grietas: pequeñas variaciones, dudas, correcciones. La memoria humana no funciona como una grabadora; reconstruye los recuerdos cada vez que los evocamos. Una narración tan perfectamente estable no es una garantía de verdad, sino justo lo contrario: suele indicar que estamos ante una historia ensayada, rehecha y fijada a base de repetición.
Ilyumzhinov añade además un elemento que suele presentarse como prueba indirecta: durante su supuesta ausencia, varios empleados lo buscaron por el apartamento sin encontrarlo, y una hora después apareció de nuevo en su dormitorio. El problema es que esos testimonios solo existen en su versión de los hechos. Nunca se han presentado declaraciones independientes de esos empleados, ni grabaciones, ni documentos verificables. En términos científicos, eso es simple prueba de oídas, con un valor probatorio prácticamente nulo.
El contexto también importa. En 1997, Ilyumzhinov era un político joven y ambicioso al frente de una república poco conocida. Años después, cuando su peso político y mediático empezó a diluirse, apareció la historia de los extraterrestres para que la gente volviese a hablar de él, aunque fuese en estos términos. Ilyumzhinov abandonó el cargo en 2010 y, poco después, fue sancionado por Estados Unidos por sus vínculos con Siria, perdiendo influencia en la FIDE. La historia de la abducción apareció públicamente ese mismo año. Justo a tiempo para mantenerle en el candelero.
El propio Ilyumzhinov reconoce que estaba medio dormido, adormilado, cuando ocurrió todo. Podría sugerirse que en realidad todo fue un sueño vivido de manera muy realista por el propio Ilyumzhinov. Pero sinceramente creo que todo fue un invento, como tantos otros que hemos revisado en este sitio.
Lo más revelador es que Ilyumzhinov nunca ha permitido que su experiencia sea investigada en serio. No se ha sometido a evaluaciones psicológicas independientes ni a estudios neurológicos rigurosos. Simplemente repite la historia en contextos cómodos, como podcasts o entrevistas amables, donde nadie va a tratar de desmontar su relato.
Después de quince años, sin una sola prueba física ni testimonios independientes verificables y con un relato perfectamente pulido, no estamos ante evidencia de visitantes de otros mundos. Estamos ante otro ejemplo de un charlatán rogando atención del público a cambio de inventarse una farándula de alienígenas y OVNIs gigantescos.
Kurrupypy
21/12/25 09:54
Menudo Ilyumhinado…