OVNI cúbico sobre Virginia

El cinco de octubre de 2025, alrededor de las diez y media de la mañana, alguien conducía tranquilamente por Midlothian, una comunidad suburbana cerca de Richmond, cuando vio algo brillante flotando en el cielo. Hizo lo que cualquier persona razonable haría en pleno 2025: sacó el móvil, grabó un vídeo con zoom digital hasta el límite de lo pixelado y lo subió al National UFO Reporting Center, también conocido como NUFORC, que es algo así como la Wikipedia de los avistamientos de objetos voladores no identificados en Estados Unidos. Hasta ahí todo normal, dentro de lo que cabe. El caso quedó registrado con el número 193027, el testigo describió el objeto como una «esfera brillante» del tamaño aproximado de un coche, y NUFORC, con toda la profesionalidad burocrática posible, añadió su veredicto preliminar en la ficha: «Balloon – Probable». Es decir, globo probable.
Pues resulta que un tal Scott C. Waring, quien administra el blog UFO Sightings Daily y tiene una capacidad asombrosa para ver naves espaciales donde el resto de los mortales vemos reflejos de luz, decidió que llamar a esto «esfera» era demasiado aburrido. Así que rebautizó el avistamiento como «Cube UFO Over Midlothian» y añadió, como quien no quiere la cosa, que el objeto mostraba un «aura energética» característica de algún tipo de propulsión exótica. De repente, lo que el propio testigo había descrito como una esfera se convirtió en un cubo con tecnología alienígena avanzada. Y claro, cuando Coast to Coast AM, ese programa de radio nocturno que lleva décadas alimentando conspiraciones y avistamientos paranormales, se hizo eco del caso con titulares del tipo «Automovilista de Virginia filma un OVNI desconcertante», la bola de nieve ya estaba rodando cuesta abajo sin frenos.
Lo curioso es que si te paras a mirar el vídeo con algo de escepticismo saludable, lo que ves es básicamente un punto brillante con un halo luminoso muy pronunciado, grabado con el zoom digital al máximo en pleno día. No se distinguen detalles claros de la forma, no hay referencias de escala fiables, no se aprecian hélices ni superficies definidas, y desde luego no hay ningún «aura de propulsión exótica». Lo que sí hay es un objeto surcando el cielo llevado por el viento, que a su vez gira y en determinada posición refleja los rayos del sol.
Es decir, tiene exactamente la misma pinta de cómo se vería un globo de mylar que se ha escapado de una fiesta de cumpleaños y que acaba surcando el cielo a su suerte.
Y hablando de globos de mylar, resulta que los cubos de foil metálico son increíblemente populares. Se venden en tamaños que van desde los 35 hasta los 60 centímetros, pesan prácticamente nada, flotan durante días con una mínima cantidad de helio, y cuando les da el sol de lleno se convierten en espejos voladores que brillan como faros en el cielo. A distancia, con el viento adecuado, pueden parecer completamente inmóviles o moverse con una lentitud hipnótica que desafía la intuición sobre cómo deberían comportarse los objetos en el aire. Es un fenómeno tan común que NUFORC tiene una categoría entera dedicada a globos probables, y este caso de Midlothian encaja perfectamente en ella. Aquí os dejo una foto de Shein en la que venden 25 por menos de 5 euros. (25 globos ¿eh?)

Y aquí es donde vale la pena mencionar que Virginia tiene un historial curioso con los avistamientos de objetos cúbicos. En 2014, pilotos de la Marina cerca de Virginia Beach reportaron haber visto un «cubo oscuro dentro de una esfera transparente» durante ejercicios de entrenamiento, un caso que Ryan Graves, uno de esos pilotos, mencionó en su testimonio ante el Congreso en 2023. Es un caso interesante, con testigos entrenados y condiciones controladas, completamente diferente a lo que ocurrió en Midlothian. Pero claro, cuando mezclas «Virginia» con «cubo» y «OVNI» en la misma frase, la gente empieza a hacer conexiones donde probablemente no las hay. No es el mismo caso, no es el mismo lugar, no es la misma descripción original, pero en internet todo se funde en una gran narrativa de «están aquí y el gobierno nos lo oculta».
Lo que me fascina de todo este asunto no es tanto el avistamiento en sí, que como hemos visto tiene explicaciones terrestres perfectamente razonables, sino el proceso por el cual un objeto descrito como «esfera» por el testigo original se transforma en «cubo» en la narrativa viral, se le añade un «aura energética» inventada de la nada, y termina siendo presentado como evidencia de visitas extraterrestres en docenas de sitios web y cuentas de redes sociales.
Alexis
11/10/25 02:47
Testimonio:
Hace algunos años, en una noche medianamente estrellada, cierta casualidad me dio ocasión de ir siguiendo con la vista la evolución de dos objetos «anómalos» en el cielo, desde la terraza de mi casa. Podrían haberse confundido con estrellas, salvo por sus extraños y nerviosos revoloteos. A veces uno alrededor del otro, o viceversa por momentos…
Pero en ningún momento fueron OVNIs para mí (en todo caso sólo OVs): Habían pasado elevándose desde la calle por delante de mi terraza (y de mis narices, por la pura casualidad de que yo estaba ahí justo entonces). No sé quién los habría soltado o a quién se le habrían escapado, pero eran, efectivamente, nada más que dos globitos festivos de esos como de charol brillante, obviamente hinchados con helio.
Ahora bien: Si no hubiera llegado a ver lo que eran antes de que alcanzaran la altura suficiente como para parecer nada más que simples estrellitas imposiblemente juguetonas, yo también me podría haber flipado bastante al detectarlos con la vista, y preguntarme qué demonios podía ser eso…
Saludos.