Sexto sentido: los humanos podemos ver con los sonidos

La semana pasada varios medios publicaron artículos sobre una supuesta capacidad sensorial oculta que presuntamente tenemos todos los humanos: la ecolocalización. Según una investigación reciente, se había demostrado que cualquier persona puede aprender a «ver» con los oídos, usando los ecos de sonidos que nosotros mismos producimos para orientarnos en el espacio, exactamente como hacen los murciélagos. Tras solo diez semanas de entrenamiento haciendo chasquidos con la lengua, los participantes habían logrado navegar por laberintos sin usar la vista, y sus cerebros literalmente se habían reorganizado durante el proceso.

El artículo desierto mi escepticismo, así que busqué las fuentes originales. Y aquí es donde la historia se vuelve fascinante, porque resulta que esta vez los medios no estaban exagerando tanto como esperaba. El estudio principal había sido publicado en Cerebral Cortex en 2024 , una revista seria con revisión por pares. Los investigadores de la Universidad de Durham reclutaron a 26 voluntarios – 12 personas ciegas y 14 videntes, ninguna con experiencia previa – y los sometieron a un entrenamiento intensivo de 10 semanas.

Los resultados fueron sorprendentes. Todos mejoraron dramáticamente: el tiempo para recorrer laberintos virtuales usando solo ecos se redujo de 104 a 41 segundos en videntes, y de 137 a 57 segundos en personas ciegas. Pero lo verdaderamente alucinante vino cuando analizaron qué pasaba en sus cerebros. Después del entrenamiento, la corteza visual primaria – que normalmente solo responde a estímulos visuales – había empezado a activarse cuando procesaban sonidos con eco. Era como si el cerebro hubiera aprendido a convertir información auditiva en una «visión alternativa».

Este fenómeno no surgió de la nada. Ya en 2011 se habían documentado casos extraordinarios de personas ciegas expertas en ecolocalización, como Daniel Kish, que desde niño aprendió a moverse emitiendo clics y llegó a hazañas como andar en bicicleta guiándose por ecos.

Watch How This Blind Man Uses Echo Location To Ride a Bike

 

Lo revolucionario de la investigación de 2024 fue demostrar que esta capacidad no está limitada a quienes han perdido la vista. Un experimento de 2021 ya había entrenado a personas de 21 a 79 años, tanto ciegas como videntes, con resultados similares.

Pero volvamos al tema del «sexto sentido». Aquí tengo que poner las cosas en perspectiva. El término, aunque llamativo, es básicamente una metáfora periodística. No estamos hablando de algún poder paranormal, sino de una forma extraordinariamente sofisticada de usar un sentido que ya tenemos: el oído. La ecolocalización se basa en procesar patrones de sonido, algo que nuestros oídos y cerebro ya están equipados para hacer, pero llevándolo a un nivel superior.

Lo impresionante es la neuroplasticidad que revelan estos estudios. Los investigadores observaron cambios funcionales y estructurales: activación de la corteza visual, incrementos en áreas auditivas, y aumentos de densidad de materia gris. También se activaron zonas de orientación espacial y atención. Aprender a «ver» con el oído involucra una reorganización cerebral que va mucho más allá del simple procesamiento auditivo.

Lore Thaler, la investigadora principal del estudio, expresó su sorpresa: «la parte del cerebro considerada corteza visual primaria aprende a responder al sonido, tanto en personas con vista como en personas ciegas». Este hallazgo desafía nociones previas sobre especialización cerebral y demuestra lo adaptable que puede ser nuestro cerebro.

Conviene matizar el lenguaje sensacionalista de algunos medios. Frases como «sentido oculto recién descubierto» pueden dar la impresión errónea de que la ciencia ignoraba esta facultad. En realidad, investigadores llevan años estudiándola y personas ciegas la han usado desde hace mucho. Lo cierto es que apenas empezamos a entender completamente los mecanismos neurológicos involucrados.

Después de revisar la evidencia, tengo que admitir que esta vez el periodismo científico ha hecho un trabajo decente. Las interpretaciones están alineadas con el consenso científico actual. Sí, usan terminología llamativa para captar atención, pero el contenido esencial está fielmente reflejado sin caer en sensacionalismo irresponsable.

Finalmente, resulta que el ser humano sí que puede desarrollar algo parecido a un sexto sentido auditivo, pero no es magia: es neuroplasticidad.

  • A ver si lo he entendido bien, ¿resulta que sólo hay que realizar un entrenamiento para desarrollar ésta habilidad?

    ¿No hay que tener un accidente con productos químicos aleatorios y/o radiactivos, someterse a un tratamiento experimental de mutación de ADN, o recibir un don de inexplicable procedencia?

    Pues vaya…
    :-D

    Muchas gracias por el artículo.

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  • esto ya esta inventado hace tiempo, se llama sinestesia, los sonidos se vuelven imágenes en ciertas personas.

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