Agujeros negros: Yo soy el Omega… y el Alfa

Durante años se han identificado principalmente dos tipos de agujeros negros: los estelares, formados por el colapso de estrellas masivas, y los supermasivos, que se encuentran en el centro de las galaxias. Entre ambos extremos existe una categoría intermedia, mucho menos conocida, con masas de entre un centenar y varios cientos de veces la del Sol. Estos objetos son demasiado grandes para provenir directamente de una estrella y demasiado pequeños para ocupar el papel de un supermasivo en el núcleo galáctico. La cuestión que se plantea la ciencia, es si realmente existen o si las señales detectadas pueden explicarse por otros fenómenos.