Sabotaje en Aston Martin

En los últimos días ha circulado en redes sociales y en algunos vídeos de YouTube una historia que, por su tono conspirativo, ha encendido a parte de la afición: el supuesto sabotaje al coche de Fernando Alonso por parte de miembros de Aston Martin, con el despido fulminante de tres mecánicos, todo ello para que el asturiano no puntuara en el Gran Premio de Canadá y así el equipo obtuviese más horas de túnel de viento. La trama tiene todos los ingredientes para enganchar… salvo uno: la evidencia.

Empecemos por lo que se afirma. Según estos rumores, el equipo habría manipulado el monoplaza de Alonso antes de la carrera de Montreal, provocando una pérdida de rendimiento. El objetivo, siempre según esta versión, era quedar más abajo en el Mundial de Constructores y beneficiarse del sistema de Aerodynamic Testing Restrictions (ATR), que asigna más tiempo de túnel de viento a los equipos peor clasificados. Para rematar, se añade el detalle de que Adrian Newey, recién incorporado a la estructura, habría despedido personalmente a tres mecánicos por “sabotaje”.

Ahora, los hechos. La FIA publica, tras cada Gran Premio, todos los documentos oficiales: citaciones, sanciones, investigaciones y cualquier incidencia relevante. En los archivos correspondientes a Canadá 2025 no hay ni rastro de investigación o denuncia por sabotaje a Aston Martin. Y esto es importante: cualquier intervención no autorizada en un coche bajo régimen de parc fermé es ilegal y conllevaría sanciones públicas. No es algo que pueda pasarse por alto o mantenerse en secreto.

Tampoco encaja el argumento sobre las horas de túnel de viento. El reglamento del ATR establece que la redistribución de tiempos se hace dos veces al año, y la de mitad de temporada en 2025 se basaba en la clasificación antes del Gran Premio de Austria, no en Canadá. Es decir, un mal resultado en Montreal no hubiera tenido efecto alguno en ese reparto. Además, la realidad contradice el supuesto plan: Alonso terminó séptimo en Canadá, sumando puntos valiosos para el equipo.

En cuanto al despido de tres mecánicos por sabotaje, no existe comunicado oficial ni cobertura en medios de referencia que lo respalde. Sí que han habido cambios internos en Aston Martin a lo largo del año, como ocurre en cualquier escudería, pero las salidas confirmadas no tienen relación con acusaciones de manipulación del coche. Lo de que Newey haya llegado para “pasar la escoba” y expulsar saboteadores pertenece más a la ficción que a la crónica deportiva.

La cobertura que medios especializados como Motorsport.com, The Race o la web oficial de la Fórmula 1 han dado a Aston Martin en este periodo se centra en aspectos técnicos y de rendimiento: las mejoras del AMR25, los altibajos de ritmo entre sábado y domingo, y los planes para la temporada 2026. Nada de complots internos.

En definitiva, lo que tenemos es un relato que encaja bien en vídeos de dudosa procedencia y titulares llamativos, pero que se derrumba al contrastarlo con documentos oficiales, reglamentos y resultados en pista. El supuesto sabotaje al coche de Alonso no tiene respaldo en la realidad; es un bulo más que aprovecha la pasión de los aficionados y la fascinación por las conspiraciones para ganar clics y visitas.



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