El incidente OVNI de Carbondale

 

El incidente de Carbondale es una muestra más de cómo el tiempo puede transformar un hecho mundano en una leyenda del fenómeno OVNI.

 

El 9 de noviembre de 1974 Robert Gillette Jr., que entonces tenía 14 años, y dos amigos informaron a la policía de haber visto una bola roja que caía en picado desde el cielo sobre la montaña Salem, emitiendo un sonido agudo. Antes de ir a informar a las autoridades, los chicos siguieron al objeto hasta un estanque de sedimentos cerca de una mina local en Carbondale.


Los agentes de policía encargados de investigar la escena descubrieron con asombro que el estanque había comenzado a emitir un extraño brillo sobrenatural que persistiría durante casi nueve horas. A medida que se corrió la voz sobre el misterioso lugar del accidente, la gente comenzó a aparecer en masa y el llamado «incidente OVNI de Carbondale» pronto pasó a ser noticia en todo el país.

 

Dos días después, un buzo se metió en el estanque y recuperó una linterna de ferrocarril. Ningún resto de nave extraterrestre.

 

Gillette le dijo a The Times-Tribune en 1999 que arrojó la linterna al agua para asustar a su hermana, pero la leyenda ha perdurado desde entonces. Pero ¿qué creéis que pasó? ¿Que la gente se olvidó del suceso? No. Claro que no. Los creyentes en OVNIs pensaron que el chico había sido obligado por el gobierno a hacer esas declaraciones y que realmente sí que un OVNI cayó en Illinois.

 

50 años después, la gente sigue visitando la zona para conmemorar aquel suceso. No tenemos remedio.

 

  • Hombre, pues sí:

    Si yo ya he dicho a veces que todo este tipo de creencias en sí mismas, y su gran arraigo en la cultura popular, ya son un verdadero fenómeno (acaso «el» verdadero fenómeno) digno de estudio. Y parto de que yo mismo soy del tipo fantasioso, y de los que gustan de dejarse llevar por las sugestiones más desinhibidas de todo este género de cosas. Siempre lo he sido.

    Y, de hecho, yo mismo podría ponerme aquí bastante quisquilloso con lo demasiado escueto de lo que narra el Post: ¿Una «linterna de ferrocarril»? ¿Y, exactamente, qué tipo de «linterna» es esa que, por lo visto, estuvo funcionando mucho tiempo aún debajo del agua? ¿Y de dónde la sacó el chaval? ¿Y qué clase de ocurrencia es esa de arrojarla al agua para perpetrar alguna especie de broma de lo más extraña? ¿No suena todo eso un poco demasiado raro?

    Teniendo, así de entrada, nada más que la narración del Post en lo que basarme, yo realmente consideraría oportunas esas demandas de aclaración y mayores detalles. No me sobraría, vamos, nada que pudiese esclarecerme un poco más las cosas y me disipara posibles ambigüedades.

    Pero, dicho ésto, y echándole un mínimo de verdadera objetividad al tema: ¡Hay que ver lo tanto más curiosa que resulta, por contraste, la mera asunción de la supuesta alternativa!

    ¿No es aún mucho más chocante que, el dar por cierto que lo caído ahí fuese un OVNI (entendido como nave u objeto de factura extraterrestre), no demande ya mayores matices de ningún tipo, y que sólo sea cuestión de asumir esa convicción sin más? ¿Ahí nadie va a preguntar por las tantísimo más monumentales implicaciones que se habrían de derivar de que fuera eso lo cierto y verdadero? ¿Ahí sólo cabe defender con uñas y dientes la veracidad de lo creído, y despachar con displicencia cualquier desmentido, al simple grito de «el gobierno lo oculta»? ¿Ahí a nadie le suena nada «un poco demasiado raro»?

    ¡Qué despreciable y fácil de cuestionar resulta cualquier explicación meramente terrenal y prosaica! ¡Y, en cambio, cuan fácilmente rechazable y condenable se pinta, como si nada, hasta el más razonable cuestionamiento o desmentido a la contra de la versión más ominosamente fantástica e inverosímil, que, por lo menos, «debería» ser mucho más consciente y consecuente para con lo que pretende ser y afirmar!… O de sus posibilidades de probar o demostrar algo al respecto, añado… O siquiera de razonar debidamente el porqué y en base a qué de lo tan supuestamente incontestable de esa creencia y convicción.

    Total: Que al final uno ya duda de hasta dónde es incapaz de entender y aplicarse la gente ni siquiera un postulado tan limpiamente sencillo y útil como aquel de la «Navaja de Okham», para según qué cosas.

  • Alexis dijo:

    ¿Una “linterna de ferrocarril”? ¿Y, exactamente, qué tipo de “linterna” es esa que, por lo visto, estuvo funcionando mucho tiempo aún debajo del agua? ¿Y de dónde la sacó el chaval? ¿Y qué clase de ocurrencia es esa de arrojarla al agua para perpetrar alguna especie de broma de lo más extraña? ¿No suena todo eso un poco demasiado raro?

    En los sitios que he wncontrado no daban muchas pistas. Solo que funcionaba a baterias, y que estuvo funcionando debajo del agua varias horas. Al lado hay una mina. Supongo que la linterna la tomaria de donde tenían las herramientas y las vagonetas.
    Raro es. Pero mas raro es que se hubiese caido una nave alienigena justo en el estanque.

  • Raro? Desde que el mundo es mundo la gente cree en dioses, demonios, duendes, milagros, cielos, infiernos, fantasmas, vampiros, políticos de todo cuño…
    La credulidad es un gran negocio. Ya lo dijo Barnum, cada minuto nacen cien tontos y un listo dispuesto a aprovecharse de ellos.

  • lamentira dijo:

    Raro es. Pero mas raro es que se hubiese caido una nave alienigena justo en el estanque.


    ¡Sería in-fi-ni-ta-men-te más raro! Eso es lo que decía yo… (Lo que pasa es que yo me recreo enrollándome mucho para decirlo).

    Como dice también @ffg, a la gente nos cuesta poquísimo creer en toda clase de cosas, a poco que nos dejemos llevar. Porque somos así. Sin mayor reflexión de por medio nos resulta hasta de lo más natural.

    Y por ahí se llega incluso a absurdos como esos de que haya quienes se nieguen a renunciar a lo fascinante de la idea de que se pueda haber estrellado un trasto extraterrestre en su pueblo… ¡A la vez que lo asumen como algo casi tan «normal» como si se tratara de la camioneta de un vecino del pueblo de al lado!.

    Y así se retroalimenta la llamada «casuística» y el negocio de su divulgación. Y se acumulan los relatos que, recíprocamente (y aún sin mayores pruebas), le proporcionan a la credulidad bien predispuesta esa sensación como de que tenga que ser incluso más estadísticamente posible que en un lugar cualquiera se estrelle un OVNI, que no que caiga un meteorito normal y natural, o que impacte un rayo.

    Y cualquier desmentido o explicación sencilla y mundana será, en ese ámbito, mucho más cuestionada y tratada de sospechosa que lo contrario. ¡Que no les quiten la ilusión! Ni siquiera a falta de prueba o evidencia alguna de peso a la que agarrarse para con «lo otro».

    (Bien: Por un lado ya me estoy repitiendo. Y por otro lado, todo esto es además bastante obvio, creo… Lo que pasa es que, como he dicho, me enfrasco y me recreo enrollándome al respecto).

    Saludos y buenas noches.

  • García Baquero dijo:

    @ ffg:
    Se te a olvidado mentar en las creencias ridículas al veganismo, animalismo, feminismo, socialismo, cambio climático, etcétera.

    Por partes, «a olvidado» debería ser «ha olvidado», «en las creencias» sobra «en», lo demás? Pues ya tal…

  • @ García Baquero:
    :troll:



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