El Rapto que no llegó (ni llegará)

Durante septiembre de 2025, TikTok se convirtió en un extraño púlpito global. Bajo el hashtag #RaptureTok, miles de vídeos comenzaron a circular anunciando nada menos que el fin del mundo.

Durante septiembre de 2025, TikTok se convirtió en un extraño púlpito global. Bajo el hashtag #RaptureTok, miles de vídeos comenzaron a circular anunciando nada menos que el fin del mundo.

Hacía tiempo que no visitaba el canal de nuestro viejo conocido Jose Luis Camacho. Y me ha preocupado un poco. A fuerza de desmontar sus trolas, hasta le he tomado algo de cariño. Ya parece que hace los vídeos según le sale de las pelotas. Los publica con dos introducciones posteditadas, parece que tiene problemas de dicción, hasta se le nota algo cansado.

En 1991, Antonio Gala se sentó frente a Jesús Quintero en uno de esos escenarios televisivos que hoy nos parecen imposibles: un hombre hablando lento, con pausa, sin efectos ni gritos. Y dijo cosas. Cosas que, treinta años después, podrían pasar por diagnóstico actual. Que la tecnología se apoderaría de la vida, que nos distraeríamos con lo superficial, que la espiritualidad sería sustituida por el consumo, que lo humano se iría diluyendo en lo inmediato. Cualquiera que vea hoy esa entrevista sin saber la fecha podría pensar que es reciente. El vídeo circula por redes como una especie de “Gala, profeta de lo que vendría”. Y algo hay de eso.

Ya teníamos una fecha: el 5 de julio de 2025. Ya teníamos un origen: el manga de Ryo Tatsuki, «El futuro que vi», que muchos interpretaron erróneamente como una predicción detallada de un megatsunami. Y ya teníamos un artículo desmontando todo eso. Pero internet, como buen alquimista del miedo, no se conforma con un solo hilo. Necesita tejer más. Y así fue como aparecieron en escena Kunio Yasue y Mor Plai, dos nuevos nombres que se han subido al vagón de la profecía viral para la misma fecha. Mismo destino final, distinta ruta mística.

En estos días estoy viendo frecuentemente en internet una historia sobre un viejo manga japonés al que algunos le atribuyen profecías sobre todo tipo de desastres. El manga se llama «El futuro que vi» (en japonés, Watashi ga Mita Mirai), que supuestamente contiene predicciones detalladas sobre catástrofes como el 11-S, el tsunami de Fukushima o incluso la pandemia de COVID-19. Pero lo que ha vuelto a ponerlo de moda es una profecía más reciente y escalofriante: la que señala el 5 de julio de 2025 como fecha de un megatsunami que, según los conspiracionistas, arrasará Japón y matará a la propia autora del manga. ¿Estamos ante una vidente en formato cómic, o ante una construcción viral más basada en la sugestión colectiva que en los hechos? Spoiler: más bien lo segundo.