Archivo para la categoría: ‘Conspiraciones’

Glosario conspiranoico

Es fácil que un no iniciado se pierda en la terminología usada en foros dedicados a las teorías de la conspiración (en adelante las llamaré TC, para abreviar). Por ello creo que a muchos les será útil tener a mano este glosario, para conocer el significado real (y la interpretación de los conspiranoicos) de cada uno de estos términos. Se trata de una versión castellanizada del original publicado en el foro metabunk.org. Espero que os divirtáis.

Ad Hominem: Es una una táctica de argumentación que desvía la atención del argumento por medio de ataques al argumentador. Por ejemplo: “Barack Obama cree que la sanidad debería de ser universal para todos los americanos, pero él no es el más apropiado para proponerlo, ya que es afroamericano”.  Significado para un TC: (1) Un ataque ad hominem es cualquier duda sobre la credibilidad de un informador sobre teorías de conspiración.  Ejemplo de ataque ad hominem según un TC: “Steven Jones, es un físico estadounidense que en los últimos años ha destacado por su defensa de la teoría que sostiene que las Torres Gemelas y el edificio 7 no colapsaron, sino que fueron derrumbados por una demolición controlada. Su especialidad en la Universidad de Brigham se centraba en la fusión catalizada por muones, una forma de intentar realizar fusión nuclear a temperaturas menores que las habituales. Este conocimiento no le especializa ni le hace experto en explosivos, o cálculo de resistencias de estructuras, aunque sin duda su formación le otorga cierta capacidad para realizar y entender análisis simples de mecánica. Pero ni más ni menos que cualquier otra persona con similares conocimientos básicos. “ (2) Argumento por defecto para desestimar cualquier crítica de un escéptico de las TC. Ejemplo: “No has desmitificado nada. Simplemente as hilado una secuencia de ataques ad hominem”. Leer Más...

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10 características de los conspiracionistas

Según wikipedia, un conspiracionista es aquel que trata de explicar un evento o una cadena de eventos, sucedidos o todavía por suceder, ya sea percibidos o reales, comúnmente de importancia política, social, económica, o histórica, por medio de la existencia de un grupo secreto muy poderoso, extenso, de larga duración y, generalmente, malintencionado. Según ellos, los sucesos importantes en la historia han sido controlados por manipuladores que organizan los acontecimientos desde «detrás de escena» y/o con motivos nefastos o por lo menos egoístas. Leer Más...

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Un «microchí» implantado en el «celebro»

Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. Leer Más...

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Los visitantes ya están entre nosotros

Eso es al menos lo que dijo el primer ministro ruso Dimitry Medvedev, que el pasado 7 de diciembre al terminar una entrevista en la cadena rusa REN TV, se despachó con estas afirmaciones supuestamente pensando que el micrófono estaba cerrado:

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Un poco sobre psicología conspiracionista

Si hay dos cosas que abundan en internet estas son sexo y conspiraciones. Es casi imposible que cualquiera que haya navegado por internet más de cinco minutos no se haya encontrado con ambas, incluso sin buscarlas. Y aunque el caso del primero sea comprensible y nadie se sorprenda de ello (más allá de consideraciones morales), el caso de las conspiraciones es algo realmente sorprendente, no porque no existan conspiraciones reales, sino por la cantidad, incompatibilidad e incluso la absurdez de muchas de ellas y, a pesar de eso, la cantidad de gente que cree en ellas.Desde hace mucho tiempo, esto ha llamado la atención de psicólogos y sociólogos, y existen muchos artículos científicos sobre diferentes aspectos de este fenómeno. En esta entrada hablaré sobre dos artículos bastante interesantes que fueron publicados por Karen Douglas y Robbie Sutton, dos psicólogos de la Universidad de Kent, Reino Unido.En el primero de ellos, «Does it take one to know one? Endorsementof conspiracy theories is influenced by personal willingness to conspire», estudian cómo influye la moral personal de una persona en su disposición a aceptar una teoría conspiracionista. Su hipótesis de partida es que, esta disposición está influenciada, al menos en parte, por el fenómeno de proyección psicológica. Según esta hipótesis, si uno estaría dispuesto a conspirar de estar en la situación de hacerlo, es más probable que crea que otros lo hacen, un poco en la línea de «cree el ladrón que todos son de su condición». Para probar esto realizaron dos experimentos con estudiantes universitarios. En el primer experimento, los participantes rellenaron un cuestionario para medir su grado de «maquiavelismo», es decir, el grado en el que tienden a ver a los demás como susceptibles de ser manipulados para sus propios intereses. A continuación contestaron a otro cuestionario en el que tenían que responder con qué probabilidad (desde 1, «nunca, bajo ninguna circunstancia», hasta 7, «probablemente sí») habrían participado en diferentes conspiraciones, de haber estado en la posición de los supuestos conspiradores. Por ejemplo, «Si estuvieras en un puesto gubernamental, ¿habrías ordenado el ataque a las Torres Gemelas?». Y finalmente se les preguntó cómo de probable consideraban que dichas conspiraciones fueran ciertas.

Los resultados son, cuanto menos, curiosos. El grado de maquiavelismo se encuentra relacionado tanto con la disposición de los sujetos a participar en una conspiración como en la creencia en conspiraciones, y la disposición a participar en conspiraciones, a su vez, tiene una correlación positiva con la creencia en ellas. Pero no sólo eso, sino que si te tiene en cuenta ambos factores al mismo tiempo, la disposición a participar en conspiraciones explica casi toda la correlación con la conspiranoia. Leer Más...

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