El «fantasma» del auto: cuando un reflejo nos juega una mala pasada

A principios de diciembre de 2025, un video grabado en un hospital de Mendoza, Argentina, comenzó a difundirse virilmente por redes sociales. La grabación mostraba algo que parecía absolutamente aterrador para quienes la veían: una figura oscura similar a la máscara de Ghostface, el personaje de la película Scream, aparentemente sentada en el asiento del copiloto de un auto estacionado frente a la clínica. El personal médico que grababa el video relataba con la voz entrecortada por el miedo haber escuchado un golpe extraño durante la madrugada y luego descubrir esta perturbadora sombra.
El autor del vídeo, un médico llamado Javier Molina, se acercó para revisar el vehículo, lo encontró completamente vacío. Las puertas se abrieron sin problemas, el interior estaba desprovisto de cualquier ocupante viviente. Pero aquí viene el detalle que realmente capturó la imaginación de las redes: cuando el equipo regresó a su posición inicial dentro del hospital y volvió a grabar el auto desde la distancia, la sombra había reaparecido en el mismo lugar del asiento del copiloto.
Ante esta situación, los médicos tomaron el asunto con cierto humor nervioso, aunque más de uno admitió que prefería no subirse a ese vehículo el resto de la noche. Caminaron de regreso a casa. Mientras tanto, en las redes sociales florecieron explicaciones que iban desde teorías paranormales hasta propuestas más científicas. Una de estas últimas, que ganó terreno rápidamente entre quienes buscan respuestas coherentes, fue la pareidolia. Esa palabra griega que significa «percepción falsa» describe exactamente lo que estaba sucediendo frente al auto de Mendoza.
Yo en cambio, apuesto por otra explicación, que se ajusta más a lo que vemos en la toma. Si observamos con detalle, la imagen de la cara aparece solo cuando el doctor está detrás de la puerta de acceso al ambulatorio. También observamos cuando se mueve, que hay un foco a una determinada altura del pasillo. Vemos que cuando retrocede, la sombra se va haciendo cada vez más pequeña, hasta que desaparece. Eso quiere decir ir que tiene el foco justo sobre la cabeza en el sitio en el que está haciendo la grabación. También notamos que nunca enfoca al interior del ambulatorio desde la puerta, posiblemente porque hay alguien más allí. Una persona, vestida con ropa oscura, que se situase justo debajo del foco del pasillo, proyectaría únicamente la imagen del la cara sobre el cristal de la puerta. Si el coche está colocado justo en esa posición, parecería que la cara está dentro del coche, cuando realmente está al lado de la cámara.
Posiblemente, al pasar por el pasillo con esta otra persona, Javier Molina viese la cara proyectada de su acompañante en el interior del coche y se llevase un buen susto. Inmediatamente se le ocurriría grabar esto en vídeo y subirlo a Instagram para hacer copartícipe al resto de sus contactos de este susto. Luego, se difundió y todo se fue de madre.