Mis previsiones para 2026


Al igual que el año pasado, y visto el éxito que tuve en mis predicciones, voy a compartir con vosotros mi análisis sobre lo que creo que puede ocurrir en el mundo durante este nuevo año que está a punto de empezar. Y, como no podía ser de otra manera, empezaré también en esta ocasión por la situación geopolítica internacional.

La guerra de Ucrania

2026 no traerá el final de la guerra. No se vislumbra ninguna salida satisfactoria para ninguna de las partes. Putin no puede retirarse porque no puede admitir que la que presumiblemente es la segunda o tercera potencia armamentística del mundo haya sido incapaz de imponerse a un país mucho más pequeño y, sobre el papel, muy inferior como Ucrania. Tampoco puede hacerlo porque ni siquiera está claro cuál sería el punto de retirada aceptable: ¿la frontera internacionalmente reconocida de Ucrania o la línea resultante de la primera ocupación de 2014?

Aparentemente, la economía rusa no debería poder resistir mucho tiempo el nuevo bloqueo que Occidente está dispuesto a endurecer, con sanciones no solo dirigidas a Rusia, sino también a los países que continúen comerciando con ella. Sin embargo, contra todo pronóstico, está aguantando. Y lo está haciendo por un motivo muy concreto: Rusia se ha transformado en una economía de guerra.

El problema es que ese modelo tiene fecha de caducidad. En el momento en que la industria armamentística deje de tirar del carro, todo el edificio económico ruso corre el riesgo de venirse abajo como un castillo de naipes. Durante estos años, el crecimiento del PIB ruso se ha sostenido casi exclusivamente sobre el gasto militar, la producción de armamento y la movilización forzada de recursos hacia el frente. Eso no es crecimiento real: es consumo acelerado de capital humano, industrial y financiero.

Un número muy elevado de hombres en edad laboral ha muerto en la guerra o ha quedado incapacitado, lo que ha erosionado gravemente la fuerza de trabajo del país. A esto se suma la huida de cientos de miles de jóvenes cualificados que abandonaron Rusia para evitar el reclutamiento, dejando sectores estratégicos sin personal formado. Cuando termine el conflicto, Rusia se encontrará con un mercado laboral envejecido, reducido y desequilibrado.

Además, gran parte de la industria civil ha sido reconvertida o subordinada a la producción militar. Fábricas que antes producían bienes de consumo, maquinaria o componentes tecnológicos ahora ensamblan munición, drones o vehículos blindados. Volver a una economía civil no será inmediato ni barato, especialmente en un contexto de sanciones tecnológicas que limitan el acceso a componentes clave, software y maquinaria avanzada.

El Estado ruso, por su parte, habrá quedado atrapado en una dinámica de gasto público desbocado, con un presupuesto inflado por el esfuerzo bélico y una dependencia extrema de los ingresos energéticos. Si el conflicto se congela o termina, ese nivel de gasto será insostenible sin provocar inflación, recortes sociales o ambas cosas a la vez. Y todo ello en un país donde la población ya empieza a notar el deterioro de su nivel de vida.

La guerra, más que avanzar hacia una resolución clara, se ha convertido en un ejercicio de desgaste asimétrico. El coste para la parte atacante es varias veces superior al de la parte que se defiende, y Ucrania entendió esto desde el principio. Por eso evitó contraataques suicidas que habrían diezmado rápidamente sus contingentes y optó por defensas numantinas, retiradas ordenadas cuando la situación era insostenible y la búsqueda constante de contramedidas baratas para destruir equipamiento ruso caro. El mejor ejemplo de esta estrategia son los drones aéreos, marítimos y terrestres, con los que Ucrania logra destruir material ruso valorado en millones de euros utilizando dispositivos que cuestan apenas unos miles. Además, la industria armamentística ucraniana está avanzando a gran velocidad y ya dispone de misiles de fabricación nacional con un alcance cada vez mayor. Hoy Rusia no puede considerarse plenamente segura a menos de mil kilómetros de la frontera, algo que erosiona de forma directa la confianza de su población en las decisiones estratégicas de su gobierno.

Narcodictadura de Venezuela

El año pasado por estas fechas pensaba que Maduro no iba a aguantar más de un semestre, pero ahí sigue. Después de las elecciones fraudulentas de 2024 y del revuelo internacional que provocaron, pensé que el propio Maduro se asustaría y acabaría huyendo del país, o que sus generales verían mayor negocio en entregarlo que en seguir vendiéndose a él. Ninguna de las dos cosas ocurrió.

El régimen demostró, una vez más, que su principal fortaleza no es la legitimidad ni la gestión, sino el control férreo del aparato coercitivo del Estado. Las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y los cuerpos policiales siguen funcionando como una red de protección mutua, donde todos tienen demasiado que perder si el sistema se viene abajo. En ese contexto, la lealtad no se compra con ideología, sino con impunidad.

En estas fechas nos encontramos con una considerable presencia militar de Estados Unidos frente a Venezuela y con movimientos navales poco habituales en la zona. En estos momentos no hay evidencias claras de una intervención militar inminente. Washington no suele mover ficha sin calcular muy bien el coste político y estratégico, y una acción directa en Venezuela tendría consecuencias regionales difíciles de controlar. Lo que sí es evidente es que la presión ha aumentado y que ya no se trata solo de sanciones económicas simbólicas.

Estados Unidos y varios de sus aliados han dejado claro que el problema venezolano no se reduce a una dictadura más o menos clásica, sino a un Estado capturado por redes de narcotráfico y corrupción a gran escala. Las acusaciones formales contra altos cargos del régimen, incluido el propio Maduro, no son retórica política: forman parte de una estrategia para convertir el caso venezolano en un problema criminal internacional, no en un simple conflicto ideológico.

Esto tiene implicaciones incómodas para terceros países, incluida España. Existen indicios, investigaciones judiciales abiertas y testimonios que apuntan a posibles vínculos entre redes del chavismo y figuras políticas y empresariales extranjeras. De momento todo se mueve en el terreno de la presunción, pero si el régimen venezolano cae o se ve obligado a negociar en serio, es probable que afloren informaciones que hoy permanecen enterradas por razones diplomáticas.

Si me preguntáis mi opinión, creo que Maduro aguantará hasta que no pueda más en el poder. Pero no creo que Estados Unidos se lance a una ofensiva directa para capturarle. Otra cosa es que le traicione alguien de su entorno, o que Maduro crea que eso puede pasar y, de manera preventiva, huya a Rusia o a Guinea, que es lo que creo que ocurrirá.

El pseudoestado español

Contrariamente a lo que se escucha en muchos mentideros políticos y tertulias de sobremesa, no creo que vaya a haber elecciones anticipadas. Y no lo creo por un motivo muy simple: la única defensa real que hoy tiene Pedro Sánchez es seguir siendo presidente del Gobierno.

Mientras permanezca en el cargo, Sánchez está protegido por el aforamiento. Si durante 2026,como creo, las evidencias en su contra llegan a ser tan abrumadoras como apuntan algunas investigaciones judiciales y periodísticas, cualquier intento de imputarle no sería un trámite ordinario. Según la Constitución española, la imputación de un presidente del Gobierno en ejercicio exige la intervención del Tribunal Supremo y la solicitud de un suplicatorio al Congreso de los Diputados, que debe someterse a votación tras ser cursado por su presidenta.

Y aquí está la clave del asunto: ese suplicatorio, con toda probabilidad, sería rechazado. No por razones jurídicas, sino políticas. El simple hecho de bloquearlo otorgaría a Sánchez un halo de invulnerabilidad institucional que podría interpretarse como carta blanca para ir un paso más allá. Y cuando un gobernante empieza a sentirse intocable, el siguiente obstáculo suele ser el poder judicial.

No me sorprendería que, amparado en esa protección parlamentaria, se intentara alguna maniobra grave contra la independencia de jueces y tribunales. Si eso ocurre, dejaríamos definitivamente de ser un país libre, si es que no hemos cruzado ya ese umbral sin darnos cuenta.

Tampoco albergo ninguna esperanza en que el rey vaya a desempeñar un papel relevante para evitar ese escenario. El monarca que tenemos transmite cansancio. Cansancio de enfrentarse a un presidente con pulsiones autoritarias y a una reina con el mismo ideario político de Pablo Iglesias.

Otra posibilidad es que el PP presente una moción de censura, aunque vistos los mimbres de este PP, lo dudo. Incluso esta opción tampoco garantiza que la moción fructificase. En unas nuevas elecciones, Vox y PP es probable que sumasen más de dos tercios de la Cámara, lo que les daría opción a hacer cambios en la Constitución española. El cambio más obvio sería pasar de la ley D’Hondt a una proporcional, en la que los partidos nacionalistas perderían la posibilidad de decidir gobiernos y pasarían a la irrelevancia política. Por ello, nunca tendrán el voto nacionalista en una moción de censura.

Además, el PP tiene mucho miedo a la opción política de Vox y sigue creyendo que será capaz de destruirla para volver a una situación de bipartidismo, en la que se va heredando el poder y se van tapando las fechorías del gobierno saliente para que el que venga después haga lo mismo contigo. Si esto ocurriese, no pasarían ni 24 horas para que Sánchez pusiese pies en polvorosa y desapareciese rumbo a Santo Domingo. Pero me temo que tenemos Sánchez para rato.

Avances en Medicamentos

Si hay un ámbito en el que 2026 sí puede marcar un antes y un después es el farmacéutico. No porque vayamos a asistir a milagros médicos, sino porque por primera vez se empieza a hablar seriamente de tratar causas biológicas profundas y no solo síntomas. La revolución de los fármacos contra la obesidad es el mejor ejemplo. Tras años de dietas fallidas y cirugía invasiva, la industria farmacéutica está a punto de convertir la obesidad en una patología médicamente controlable a gran escala.

Los nuevos medicamentos no se limitan a quitar el hambre. Actúan reprogramando el metabolismo, alterando el equilibrio hormonal que regula el gasto energético, el almacenamiento de grasa y la respuesta a la glucosa. Esto tiene implicaciones enormes: menos diabetes tipo 2, menos enfermedad cardiovascular, menos problemas articulares y, a medio plazo, un ahorro brutal en sistemas sanitarios que hoy están al límite. No será barato ni inmediato, pero el cambio de paradigma ya está en marcha.

Algo similar empieza a verse en el campo de las enfermedades neurodegenerativas. Durante décadas, el alzhéimer ha sido poco más que un diagnóstico sin tratamiento real. En 2026 no habrá una cura, pero sí tratamientos más tempranos, más accesibles y potencialmente capaces de frenar el deterioro cognitivo en fases iniciales. Pasar de asumir que no había nada eficaz que hacer a intervenir de forma temprana es un salto cualitativo enorme, aunque sus efectos solo se verán con el paso del tiempo.

Próximos avances tecnológicos

En tecnología, 2026 no será tanto el año de un gran invento como el de la consolidación de tendencias que llevamos tiempo viendo venir. La inteligencia artificial dejará de ser una curiosidad que escribe textos o genera imágenes para convertirse en una herramienta que ejecuta tareas reales. Sistemas capaces de navegar por la web, gestionar procesos administrativos o coordinar flujos de trabajo completos empezarán a integrarse de forma cotidiana en empresas y administraciones.

El verdadero cambio no es que las máquinas sean más listas, sino que empiecen a tener agencia. Que no solo recomienden, sino que actúen. Eso plantea problemas evidentes de control, responsabilidad y dependencia tecnológica, especialmente en sociedades ya muy burocratizadas. La promesa de eficiencia vendrá acompañada de una pérdida progresiva de autonomía humana en muchos ámbitos profesionales.

A esto se suma la automatización física. La robótica industrial y logística seguirá avanzando, no tanto por una cuestión de espectacularidad, sino por pura necesidad. Falta mano de obra, sobra envejecimiento y los márgenes empresariales son cada vez más estrechos. Robots más baratos, más versátiles y más fáciles de desplegar empezarán a ocupar espacios que antes eran exclusivamente humanos.

Todo ello exigirá más energía, más computación y más infraestructura. No es casualidad que al mismo tiempo se hable de nuevas baterías, centros de datos gigantescos y arquitecturas energéticas más eficientes. La tecnología de 2026 no será más amable ni más humana; será más profunda, más integrada y, por eso mismo, más difícil de revertir una vez desplegada.

  • Voy añadir la mia.
    Sera comun apostar por que soldado muere y cual vive en las guerras.

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  • Las veo, y subo las mías, más humildes pero no por ello menos atinadas.

    En el 2026, aún habrá quien me ponga cara rara cuando les diga que luz es invisible, y que los regímenes comunistas no existen. (100% de probabilidad de acertar)

    También añado que la combinación ganadora del Gordo de La Primitiva del sexto domingo del año no será 5,12,23,27 y 41 ni el complementario será el 4 (1 entre 31.625.100 de fallar), o que el primer premio del próximo sorteo de Navidad no terminará en 75. (90% de probabilidad de acertar)

    Aprende Nostradamus.

    Felíz y porompompero año nuevo.

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  • Eroton dijo:

    Las veo, y subo las mías, más humildes pero no por ello menos atinadas.

    En el 2026, aún habrá quien me ponga cara rara cuando les diga que luz es invisible, y que los regímenes comunistas no existen. (100% de probabilidad de acertar)

    También añado que la combinación ganadora del Gordo de La Primitiva del sexto domingo del año no será 5,12,23,27 y 41 ni el complementario será el 4 (1 entre 31.625.100 de fallar), o que el primer premio del próximo sorteo de Navidad no terminará en 75. (90% de probabilidad de acertar)

    Aprende Nostradamus.

    Felíz y porompompero año nuevo.

    En lo de la terminación del gordo, será que tienes un 99% de acertar, ¿no? :nose:

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  • @Lamentira, mamón, me has jodido con lo de Sánchez. Espero que no aciertes, no me jodas :enfado: :enfado: :enfado:

    Muy buen artículo, en cualquier caso :-D :bueno:

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  • @ Kurrupypy:
    Al parecer, las probabilidades de acertar los dos últimos números del primer premio son del 10%.

    En cuanto a lo de lo de que los regímenes comunistas no existen, como me consta que le ha chirriado a más de cuatro, explicar que el comunismo es «teóricamente perfecto, pero imposible en la práctica»; ergo lo que sí existen son «regímenes dictatoriales de extrema izquierda». :duele:

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  • @ Kurrupypy:
    Ojalá que falle. Dentro de un año revisitamos este artículo.

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  • Eroton dijo:

    @ Kurrupypy:

    Al parecer, las probabilidades de acertar los dos últimos números del primer premio son del 10%.

    En cuanto a lo de lo de que los regímenes comunistas no existen, como me consta que le ha chirriado a más de cuatro, explicar que el comunismo es «teóricamente perfecto, pero imposible en la práctica»; ergo lo que sí existen son «regímenes dictatoriales de extrema izquierda».

    No hombre, hay 100 terminaciones posibles (del 00 al 99). Obviamente, si eliges una como posible terminación, pues tienes 1/100 de acertar. O sea, el 1% :-P

    El 10% de acertar es para la última cifra puesto que hay 10 posibles terminaciones (del 0 al 9)

    Y, obviamente, cuando puse el 99% de acertar, me refiero a que apostabas a que no iba a salir la terminación 75. En tal caso, hay un 99% de que aciertes el vaticinio de que no va a salir esa

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  • Primera fallada. Esto está yendo muy rápido
    https://www.elmundo.es/internacional/2026/01/03/6958bba9e9cf4a69368b458f.html

    Seguro que se cagó encima.
    Y alguno de nuestro gobierno se estará cagando ahora.

    @ Kurrupypy hay esperanza.

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  • @ lamentira:
    Fallas porque no tienes ni puta idea. Lo demuestras constantemente y solo quieres parecerte a los que saben.

    Maduro ha sido secuestrado porque su gobierno lo ha vendido. Era algo que se sabía que iba a pasar.

    Fijaros en una cosa, Venezuela tiene el mejor sistema antiaéreo de América hispana, y no ha actuado.
    Diosdado Cabello sale públicamente condenando el ataque pero no ejecuta una acción de represalia, como tampoco han actuado repeliendo el ataque.
    Cúpula militar intacta, como Delcy.
    No hablo de que el ataque fuera con un B2 o F22 raptor, si no de helicópteros. El ataque a las instalaciones militares para que lo entiendan los no militares ha sido como morder y no hacer sangre.

    Todo venezolano sabía que Corina no va ser presidente de Venezuela y de cómo vive ella allí y como pactan la oposición.

    Los que quieran enterarse de como se mueve el mundo que sigan Fernando Cocho. Hasta ahora solo se equivoca con Odessa.

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  • Fallas porque no tienes ni idea. Lo demuestras constantemente y solo quieres parecerte a los que saben.

    Maduro ha sido secuestrado porque su gobierno lo ha vendido. Era algo que se sabía que iba a pasar.

    Fijaros en una cosa, Venezuela tiene el mejor sistema antiaéreo de América hispana, y no ha actuado.
    Diosdado Cabello sale públicamente condenando el ataque pero no ejecuta una acción de represalia, como tampoco han actuado repeliendo el ataque.
    Cúpula militar intacta, como Delcy.
    No hablo de que el ataque fuera con un B2 o F22 raptor, si no de helicópteros. El ataque a las instalaciones militares para que lo entiendan los no militares ha sido como morder y no hacer sangre.

    Todo venezolano sabía que Corina no va ser presidente de Venezuela y de cómo vive ella allí y como pactan la oposición.

    Los que quieran enterarse de como se mueve el mundo que sigan Fernando Cocho. Hasta ahora solo se equivoca con Odessa.

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  • lamentira dijo:

    Primera fallada. Esto está yendo muy rápido

    https://www.elmundo.es/internacional/2026/01/03/6958bba9e9cf4a69368b458f.html

    Seguro que se cagó encima.

    Y alguno de nuestro gobierno se estará cagando ahora.

    @ Kurrupypy hay esperanza.

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    Coñooooooooo…

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  • @ lamentira:
    Como se suele decir, «la primera, en la frente».

    ¿Y ahora, qué? Porque lo realmente peligroso de las dictaduras, no es el dictador, sino la manada de correligionarios que comen de su mano. Sí, ésto tenía que hacerse; pero de otra manera.

    Alguien dijo que «más peligroso que quien intenta destruir el mundo, es quien se cree en la obligación de salvarlo».

    Empieza bien el 2026. :facepalm:

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  • Esto es muy raro. Veremos cómo evoluciona esto. No quiero especular pero esto ha sido demasiado fácil.

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  • Mescalero dijo:

    Fijaros en una cosa, Venezuela tiene el mejor sistema antiaéreo de América hispana, y no ha actuado.

    El mejor, de largo

    https://youtu.be/8syKeexoGuI?si=_N9kLAnpj0jC4GJf

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  • @ lamentira:
    Es que para eso llegaron hace meses militares rusos y equipo nuevo. Y ha sido mucho.
    Venezuela no tiene una defensa por capas, pero si la mejor defensa de Hispanoamérica.
    Y derribar helicópteros es relativamente fácil. Hoy día lo puede hacer cualquiera con un dron comercial y una cabeza rpg.
    Que se lo digan a los rusos que en Ucrania han perdido unos pocos y ya no son útiles en una guerra convencional.
    Ese canal peca de una cosa, es la de creer saber cosas sin tener la información suficiente.
    Pero tú a lo tuyo… Lamentira

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  • @ Mescalero:
    No tengo información al respecto (no creo que haya muchos que la tengan), pero todos saben que un Chinook puede ser derribado con un manpad. Si los EEUU volaron con tanta impunidad por encima de Caracas es porque previamente se habían cancelado todas las defensas antiaéreas, o porque había alguien dentro que se encargó de que no funcionasen. Al menos un manpad fue disparado, hay un vídeo que lo muestra. E inmediatamente el origen del disparo fue neutralizado con disparos desde los helicópteros. Seguramente fue una combinación de las dos cosas.

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