Inexplicables ondas de radio percibidas bajo el hielo antártico

Hace apenas unos días, la Universidad Estatal de Pensilvania ha publicado un documento que ha vuelto a encender la chispa de la imaginación colectiva: extraños pulsos de radio, detectados emergiendo —o eso parece— desde lo más profundo del hielo antártico. Si uno escucha a la prensa más sensacionalista o a los eternos adoradores del misterio, la cosa se narra con la solemnidad de un contacto interestelar: señales que rompen las leyes de la física, que viajan a través de miles de kilómetros de roca sólida como si tal cosa, y que se burlan de los neutrinos —esas tímidas partículas tan difíciles de detectar—.