El Pentágono, el NY Times y los OVNIs

Otra vez el NYTimes publica un artículo alertando de que los OVNIs podrían ya habernos visitado, o incluso lo estén haciendo en este momento.

El artículo se publicó el pasado 23 de julio, y está firmado por Ralph Blumenthal y Leslie Kean.

A pesar de que en su día el Pentágono declarase que había eliminado el programa para investigar objetos voladores no identificados, realmente sigue en marcha, con otro nombre y con el presupuesto escondido dentro de la Oficina de Inteligencia Naval, donde los funcionarios continúan estudiando encuentros desconcertantes entre pilotos militares y vehículos aéreos no identificados.

En el artículo se menciona que las Fuerzas Armadas de los EEUU deben de investigar los objetos voladores no identificados para determinar si otras potencias pudieran haber descubierto tecnologías de las que los EEUU no dispone, y pudieran suponer una amenaza para el país. Pero se salpica con referencias a declaraciones hechas por otras personalidades, que dejan la puerta abierta al origen terrestre o no de los hallazgos.

Eric W. Davis, astrofísico que trabajó como subcontratista y luego consultor del programa OVNI del Pentágono desde 2007, dijo que también dio informes clasificados sobre la recuperación de vehículos de origen extraterrestre a los miembros del personal del Comité de Servicios Armados del Senado el 21 de octubre de 2019, y a los miembros del personal del Comité de Inteligencia del Senado dos días después.

Una primera versión del articulo (ahora corregida) incluía unas declaraciones del senador retirado Harry Reid, en las que decía que se habían producido accidentes de objetos de origen desconocido y que los materiales recuperados deberían ser estudiados. El NYT publicó una enmienda, puntualizando que la afirmación del ex-senador era algo que él, a título personal creía, no un hecho del que tenía constancia. El que Reid esté mezclado con el mundo de los OVNIs se debe a que el inversionista multimillonario (y antiguo creyente de los ovnis) Robert Bigelow era frecuente colaborador en las campañas electorales del senador Harry Reid, e incluso ejerció influencia sobre él para la creación del Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales (AATIP) del Departamento de Defensa (que luego contrató de vuelta 22 millones de dólares a las empresas de Bigelow). Ya veis que en EEUU también se hacen estas cosas.

Bueno, en primer lugar, cabe destacar que el artículo está firmado por Leslie Kean, que es una escritora de ciencia ficción que ha escrito el libro OVNIS, que trata sobre varios avistamientos protagonizados por pilotos de las fuerzas armadas, cuyos testimonios se filtraron en 2007 y 2015.

El otro autor del artículo, Ralph Blumenthal, también es un creyente de los ovnis. Nada más hace falta entrar en su sitio personal para verlo.

Con esto no quiero hacer un ad hominem, ni mucho menos, sino precisar que los autores de este artículo no son periodistas generalistas del NYT, sino escritores de ciencia ficción y aficionados al mundo OVNI.

En el artículo, se hace referencia a otro publicado en el mismo medio en 2017: Auras resplandecientes y «dinero negro»: el misterioso U.F.O. del programa del Pentágono.

En ese artículo y en otros posteriores se mencionan 3 vídeos, que fueron oficialmente liberados por el Departamento de Defensa de los EEUU.

El Departamento de Defensa ha autorizado la publicación de tres videos no clasificados de la Armada, uno tomado en noviembre de 2004 y los otros dos en enero de 2015, que han estado circulando en el dominio público después de lanzamientos no autorizados en 2007 y 2017. La Marina de los EE. UU. Reconoció previamente que estos videos que circulaban en el dominio público eran de hecho videos de la Marina. Después de una revisión exhaustiva, el departamento ha determinado que la publicación autorizada de estos videos no clasificados no revela capacidades o sistemas sensibles, y no afecta las investigaciones posteriores de incursiones en el espacio aéreo militar por fenómenos aéreos no identificados. DoD está liberando los videos para aclarar cualquier idea errónea del público sobre si el metraje que ha estado circulando era real o no, o si hay más en los videos. Los fenómenos aéreos observados en los videos permanecen caracterizados como «no identificados». Los videos publicados se pueden encontrar en la sala de lectura FOIA Command de Naval Air Systems: https://www.navair.navy.mil/foia/documents.

Seguramente influyo en esta publicación oficial, el libro que Leslie Kean publicó en esas mismas fechas.

Esos tres vídeos se conocen como FLIR, GIMBAL y GO-FAST, y fueron popularizados por Luis Elizondo de TTSA (Academia a las Estrellas) y otros, al margen de cualqueir actividad interna del Pentágono. La TTSA fue fundada por un músico de rock llamado Tom DeLonge, anteriormente de la banda Blink-182, que describe a TTSA como una «compañía de entretenimiento multimedia independiente» (solo para hacernos una idea de la seriedad del tema).

Mick West, autor del sitio Metabunk, se ha tomado mucho tiempo en analizar los vídeos y la información existente sobre los mismos llegando a las siguientes conclusiones:

FLIR

Se trata de un avión lejano, que se ve muy borroso. EL avión no se mueve. Lo que se mueve es la cámara que lo graba. Realmente hay dos cámaras, y en la grabación, estas se alternan. Una de ellas está grabado en infrarrojo, lo que quiere decir que el blanco está caliente y el negro frío. La otra graba luz visible, mostrando al objeto de color negro y borroso en la distancia. A medida que el objeto está mas cercano, la mancha borrosa se ve más alargada, e incluso parece que se distingue un alerón a la izquierda. EL objeto se ve negro por la existencia de luz de fondo, y borroso, por la distancia y la resolución de la cámara. Mick lo explica perfectamente en este vídeo:

Is the Nimitz UFO Video Just a Plane?
Ver este vídeo en YouTube.

GIMBAL

Este es posiblemente el vídeo de un caza que sigue una trayectoria recta. Es la cámara montada en el avión de observación la que provoca la oscilación del aura que rodea al objeto. Mick lo explica en este vídeo.

Gimbal UFO: Why Does the Glare Rotate When the Horizon Does Not?
Ver este vídeo en YouTube.

GO-FAST

Probablemente es un globo. Se mueve lentamente pero está a una altura intermedia entre el mar y el avión que hace la grabación. EL resultado es solo un efecto óptico causado por paralaje.

Explained: "Go Fast" UFO Video - Not Low and Not Fast - Like a Balloon!
Ver este vídeo en YouTube.

La explicación de Mick es compleja de seguir, ya que utiliza la propia información que queda registrada en la grabación para demostrar que se trata de un efecto de paralaje. Pero seguro que lo entendéis mejor con este otro vídeo que también creó él, en el que cuelga una pelota de ping pong de una rama cercana, y graba una secuencia enfocando a este objeto mientras camina, obteniendo como resultado el efecto, de que es el objeto el que se mueve a gran velocidad, cuando realmente está inmóvil, gracias a este efecto de paralaje.

UFO Parallax Illusion
Ver este vídeo en YouTube.

Referencias:

http://www.metabunk.org/threads/explained-new-navy-ufo-videos.11234/

http://www.skeptic.com/reading_room/pentagon-ufos-to-the-stars-academy-ttsa-ufo-media-frenzy/

  • Esta vez no creo que sea tan fácil desacreditar este fenómeno mi estimado amigo.

  • Pues sí, el dictamen de Junio pasado del Comité del Senado de EEUU es taxativo, porque ordena e insta al Director General de Inteligencia antes de que acabe 2020 a presentar un informe analítico sobre OVNIs. Dado su objetivo unificado e integral, no solo se ciñe a sus Fuerzas Armadas, como es la Oficina de Inteligencia Naval mediante su programa UAPTF, también incluye a las 16 agencias que forman su Comunidad de Inteligencia. Dicho informe, que será revisado por el Secretario de Defensa, se hará público puesto que no es clasificado, pero puede incorporar un anexo clasificado.

    Fuente: (Pag. 11 y 12)

    https://www.govinfo.gov/content/pkg/CRPT-116srpt233/pdf/CRPT-116srpt233.pdf

    :et:

  • Lo he dicho siempre, el Pentágono, las FF AA, la marina… son todos unos incompetentes incapaces de distinguir un avión y un globo

  • Sería ideal que un investigador fuera tan imparcial que no pretendiera demostrar lo que previamente pensaba, pero no hay más que leer lo que cada uno escribe para ver claros signos de tendenciosidad en todas o casi todas las opiniones. Un creyente en los extraterrestres los verá por doquier y un escéptico desacreditara a cualquiera que crea cogiendo cualquier circunstancia o anécdota de esa persona para tal fin

  • Y quién garantiza esa supuesta imparcialidad en la investigación?

  • El tal Mick West es objetivo e imparcial?

  • Juanchi dijo:

    El tal Mick West es objetivo e imparcial?

    ¿Lo soy yo? ¿Lo eres tú?

    Mick se toma tiempo en tratar de buscar explicaciones a los sucesos extraños que no requieran poner en escena a hombrecillos verdes. Aceptar el hecho de que estamos siendo visitados por alienígenas creo que necesita pruebas mucho más contundentes que unas luces grabadas desde un avión. Sobre todo, si esas luces pueden corresponder a un objeto banal.

    No hay que fiarse de la imparcialidad de nadie. Solo acostumbrase a pensar y a sacar nuestros propios criterios. Que por cierto, bien nos hace falta en España que usemos un poco el cerebro.

  • Juanchi dijo:

    El tal Mick West es objetivo e imparcial?

    Pues tal vez no lo estás enfocando bien el asunto.

    Él proporciona explicaciones plausibles a los vídeos mostrados, donde no necesita recurrir a ideas extraordinarias que conllevan a su vez elevadas cargas de pruebas.

    El camino correcto, es explicar por qué las conclusiones de Mike West no son posibles, a pesar de ser convencionales.

    Si es que se puede la cosita esa.

  • «Él proporciona explicaciones plausibles a los vídeos mostrados, donde no necesita recurrir a ideas extraordinarias que conllevan a su vez elevadas cargas de pruebas.»
    dice Anónimo 1, y me parece bien. Estoy de acuerdo. Donde haya una explicación racional hay que apostar por ella cuando la alternativa no lo es. Y así lo he creído siempre, aunque a veces he tenido la impresión de que se ha intentado forzar demasiado dicha explicación. Por ejemplo en el caso Manises. Alguien propuso como explicación racional que el piloto y copiloto habían visto las luces de la refinería de Escombreras, en Murcia, debido a una inversión térmica, que el Capitán del ejército que salió a interceptar esas luces había estado persiguiendo a Venus por los cielos de España y que el director y otros controladores aéreos del aeropuerto de Manises, llevados por una cierta histeria colectiva, habían confundido al planeta Venus con esas luces. El piloto del avión, ya fallecido, cogió un cabreo monumental cuando se lo dijeron, el capitán del ejército, hoy teniente general, se rió de la explicación y se reafirma en que eso no era Venus y el director del aeropuerto, ya jubilado, reconoce que negó los hechos porque le obligaron pero hoy día puede hablar sin presiones. Anónimo 1, yo no sé lo que pasó y seguramente fue algo que podría explicarse racionalmente pero me sigue resultando difícil creer que nuestro teniente general, el comandante de avión y los controladores y director del aeropuerto son retrasados mentales, por más que ésa pueda ser una posible explicación racional.
    Aunque todo es posible, incluso que los pilotos de las FFAA americanas también tengan dificultades cognitivas (os recuerdo que contaron abiertamente muchas más cosas, os invito a buscarlas). En todo caso no deja de sorprenderme que el Pentágono, las FFAA o la marina estadounidenses, que llevan décadas callando y negando hayan dado este paso. No creo que eso suceda sin una razón suficientemente poderosa que a mí se me escapa. No sé si lo hacen para conseguir fondos, como sugirió alguien en este foro, o por otras razones. Habrá que esta atento porque es posible que esa «apertura» no se quede aquí. También es posible que esto sea todo. Uno a estas alturas ya no descarta nada.

  • Dice Doc que esto va de ciencia. Ah, vale, entonces ya hemos acabado. Estoy de acuerdo también contigo, Doc, si va de ciencia, exclusivamente de ciencia, tienes todas las de ganar.

    Y como va de ciencia y hablas de “evidencias contrastables que puedan demostrar que lo suyo es otra cosa que una simple creencia”, dame un ejemplo, por favor. Qué aceptarías tú como evidencia contrastable? Te pido un ejemplo tan solo, hazme ese favor, ardo en deseos de saber que es para tí una evidencia contrastable. No que me definas el concepto, sino que me des un ejemplo.

  • No serás wikinova no?

  • También estoy de acuerdo contigo en otra cosa Doc. Dices que algo o es verdad o es mentira. Nada que objetar. Y lo que sea verdad la ciencia lo demostrará, aunque en ocasiones le haya costado un poco.

  • Me fumé todos los threads sobre los dichosos videos en el sitio de Mick West y hay un par de cosas que no están mencionadas porque fueron saliendo a la luz a raíz de diferentes entrevistas a los pilotos y otro personal militar.

    Hay que arrancar diciendo que las maniobras en las que participaron los implicados eran justamente para probar no sólo tácticas sino además una nueva versión del radar de a bordo de los aviones. Y es por esto que se pasa a la modalidad ATFLIR, ya que el radar era incapaz de lograr un «lock» en los objetivos.

    Una posibilidad que se baraja es que los radares no estuvieran lo suficientemente bien calibrados, la otra es que estuvieran trabajando mal a propósito para ver cómo reaccionaban los pilotos. De hecho, en el vídeo de GIMBALL si mal no recuerdo, los pilotos encuentran un barco sin identificación IFF en la zona de maniobras (lo mencionan en el audio) lo cual resultaría en un cambio automático a modalidad de combate real, dado que sería una intrusión de un agente no identificado en espacio aéreo exclusivo de la armada. Si en una situación de combate real Los pilotos sufrieran la falla de los radares, habría que ver cómo se las arreglan.

    No sería de extrañar que los pilotos hayan sido conejillos de indias en la prueba de dichos sistemas.

    Lo cierto es que más allá de todo, lo que se ve en los vídeos analizándolos sin ánimos de encontrar enanitos verdes es que si bien los objetos no son identificados, no realizan ninguna maniobra por fuera de las capacidades de cualquier aparato fabricado por el hombre.

  • juanchi dijo:

    Dice Doc que esto va de ciencia. Ah, vale, entonces ya hemos acabado. Estoy de acuerdo también contigo, Doc, si va de ciencia, exclusivamente de ciencia, tienes todas las de ganar.

    ¡Al loro!: Que, a pesar de todo lo ya dicho, ésto se sigue planteando como una «competición» (tienes todas las de «ganar»)… Y yo no se de qué tendría que ir la cosa si no es «exclusivamente de ciencia», pero bueno.

    Que me quedo expectante, sin intervenir más, y a ver qué más responde el aludido y cómo continúa el tema.

  • @ Doc Halliday:

    «los creyentes en los extraterrestres son simples creyentes en tanto en cuanto no tengan evidencias contrastables que puedan demostrar que lo suyo es otra cosa que una simple creencia».

    Señor Halliday; todos somos creyentes en tanto algo no se pueda demostrar. Tan creyente es el que afirma que esto es una nave extraterrestre, que el que afirma que es un globo aerostático, mientras ninguno pueda demostrarlo.

    Lo que más me sorprende de este asunto es la superioridad moral de los unos sobre los otros; si no sabemos si algo es blanco o es negro, lo racional, lo científico, sería dedir: «color indeterminado». Pero lo que me choca que en este caso los supuestos defensores de la ciencia digan algo parecido a: «es blanco hasta que no me demuestres lo contrario» cuando le parecería un disparate total que los defensores del color negro dijeran una frase similar de signo opuesto.

    Y lo digo con pleno conocimiento de causa, pues yo mismo he tenido algún encuentro con ese «color indeterminado». En una ocasión yo también vi un objeto no identificado en el cielo. O un objeto que no supe identificar. Ambas definiciones son lo mismo, aunque parezcan diametralmente opuestas.

    Nunca he dicho que fuera una nave extraterrestre, del mismo modo que nunca he dicho que fuera un globo aerostático (aunque es más fácil de dictaminar lo que no era, que lo que era) Por el simple hecho de que no lo sé. Lo curioso es que cuando lo cuento, todos parecen saber lo que vi mejor que yo mismo, y muchos hasta tratan de explicármelo como si fueran ellos los que hubieran estado presentes y no yo. En base a ello, para mí ambos extremos son lo mismo; ambos quieren saber más de lo que saben, la única diferencia es el color por el que apuestan.

    Otro aspecto curioso es lo que se refiere a las pruebas. En aquella época no existían los móviles y además estaba trabajando, la posibilidad que llevara una cámara encima era cero. Pero curiosamente los apostantes del «blanco» consideran una prueba de que era «blanco» y no «negro»; en tanto que los otros ni siquiera demandan pruebas. Curioso y significativo.

    En los detalles muchas veces está lo importante.Y una de las más llamativas es no ya el ocultismo de las autoridades sobre el tema, sino la actitud de las distintas partes ante éste. Si partimos de la base que los OVNIs no existen, los más partidarios de que se desclasifiquen todos los informes al respecto, y que se demuestre de una vez que no hay nada de especial sobre el asunto, debería ser la ciencia; pero curiosamente ocurre al contrario, son los «creyentes» los más ansiosos de quedar en evidencia y se acredite su superchería. Es más que curioso, sobre todo si tenemos en cuenta que la ciencia debería ser partidaria acérrima de tal desclasificación aunque en ella estuvieran las pruebas de que era ella la equivocada. Porque se supone que la ciencia busca el saber, y no el ocultismo. El saber y no tener razón a cualquier precio, hasta a costa de la misma verdad.

    Otra cuestión llamativa es que para los «escépticos» el que alguien escriba sobre el tema OVNI, desacredita todo lo que pueda decir al respecto. Y eso suena tan absurdo como decir que las conclusiones de un cardiologo queden desacreditadas por publicar libros de cardiología. La ciencia no puede sostener tales afirmaciones a menos que demuestre más allá de toda duda que la cardiología es una superchería. Pues lo mismo debería valer para los investigadores de estos fenómenos.

    La imagen de una ciencia que no quiere investigar, que rechaza el conocimiento, que respalda la ocultación y el ocultismo, que tiene prejuicios arbitrarios, no es la ciencia que merece ese nombre, y eso tiene un punto extremadamente inquietante…

  • «Hay unas mil maneras distintas de influir, incluso inconscientemente, en unos críos analfabetos, criados entre cabras en una región pobre y apegada a la iglesia y a las tradiciones. Críos que se han pasado toda su vida en contacto directo con una sociedad rural, atrasada, conservadora y católica, con lo que los curas les han enseñado. Incluso podrían haberse autoconvencido los propios críos y hasta puede que fuera verdad que han visto a la virgen, pero no hay modo de saberlo.»

    Esto se lo escribió Doc a Andrés Andrade, alias «profeta del sur», «profeta argentino» y varios de asesinos seriales más que se puso de pseudónimo.

    Acá no se trata de creer que no era una nave de inteligencia extraterrestre, se trata de que afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias.

    No todas las hipótesis explicativas están al mismo nivel, puede que se traten de E.T, tal vez, pero empecemos con las explicaciones convencionales, si no pueden ser refutadas, pues no podemos abordar seriamente las explicaciones extraordinarias.

  • @ Doc Halliday:

    Señor Halliday; nunca me ha convencido ese argumento de que «hechos extraordinarios requieren pruebas extraordinarias» no solo porque ese «extraordinario» sea un concepto arbitrario, sino porque siempre he considerado a las pruebas simplemente como pruebas. Establecer distinciones entre ellas de «ordinarias» y «extraordinarias» es introducir de nuevo la arbitrariedad en algo que debería estar por completo libre de ésta, como es el juicio científico.

    Además es algo que tiende a la profecía autocumplida. Pongamos que una sociedad considerara que los blancos roban menos que los negros. Desde esa perspectiva, el que un blanco delinca sería un hecho «extraordinario» que requeriría más o mejores pruebas, o cualquier cosa que consideremos «pruebas extraordinarias» que las que bastarían para encerrar a un negro para toda su vida. La consecuencia sería que los blancos tendrían muchísimas menos condenas que los negros, con lo que la teoría se autoconfirmaría, demostrando así su «validez».

    La ciencia no puede ni debe caer en esos trucos de ventajista. Se dice que la mentira tiene las «patas» muy cortas. En tales condiciones, la ciencia no necesita ventaja ni ventajismo alguno, porque se supone que corre más y en la dirección correcta.

    Para ilustrar todo esto, yo pongo como ejemplo una imaginaria y remota isla del pacífico, cubierta de jungla, de modo que solo a través de unos pocos claros se puede observar el cielo. En un momento dado, alguien dice haber observado un objeto no identificado en el cielo. Dado que es una isla atrasada y ni siquiera conocen la fotografía, el sujeto no puede aportar prueba de su testimonio. Nadie podría reprochar a la ciencia del lugar que no acepte sin más esa declaración.

    Pero los avistamientos se van sucediendo en el tiempo. Ya no es una sola persona, ya es un acumulado de varios cientos los que han observado estos supuestos objetos. Y aquí surge una cuestión fundamental… ¿Qué valor tiene el simple testimonio de un supuesto testigo? Si es cero, lo mismo daría que fuese uno, cientos, o toda la isla, llegado el caso. Lo cual sería un poco absurdo, ¿no? Porque eso podría suponer tener que negar algo que todo el mundo está viendo. Por tanto, el valor de un testimonio no puede ser cero. ¿Pero qué valor asignamos? Sin duda, la fórmula más inteligente para encontrar ese valor, sería estudiar a fondo el tema, caso a caso.

    Así se podrían llegar a establecer pautas. Pongamos que los estudiosos del tema llegan a la conlusión de que hay varias clases de OVNIs, unos son grandes y otros pequeños, que los pequeños pueden ir solos o en bandadas, pero cuando aparecen los grandes, casi siempre van escoltados por unos cuantos pequeños. También descubren que grandes y pequeños se dividen en otras dos clases: unos que llevan dibujada una estrella en el lomo, y otros que llevan un gran círculo rojo bajo las alas. Y lo más sorprendente: cuando se encuentran OVNIs con dibujos distintos, parecen perseguirse y pelear entre sí.

    Llegados a este punto, la ciencia de la isla puede optar por dos caminos: valorar tales informes y intentar extraer valiosos conocimientos del mundo y las circunstancias que los rodean; o desdeñar y denigrar a tales investigadores porque publican libros o pergaminos, o representaciones juglares sobre el tema. Porque el que de repente haya objetos volando por el cielo, cuando nunca los ha habido ni sus antepasados jamás han referido cosa parecida, tiene más que merecido el apelativo de «hecho extraordinario»

    Si usted representara la ciencia de la isla, ¿cuál le parecería la opción más razonable e inteligente?

  • He visto los videos que me has recomendado, Doc, y créeme que agradezco cualquier esfuerzo de tu parte por tratar de acercarnos tu punto de vista a quienes pensamos de forma algo diferente, porque uno intenta siempre aprender y tratar de entender las razones de quien tiene otras distintas. Siempre me ha importado más la verdad que mi verdad, como supongo o quiero suponer que te pasa a tí y a la mayor parte de participantes en este foro, piensen como piensen, aunque en el mundo exterior es bastante evidente que no es así.

    Me ha parecido realmente divertido y no puedo estar mas que de acuerdo con todo lo que dice. Bueno, salvo una cosa con la que estoy en total desacuerdo. No es cierto que él piense que robando un cenicero de la nave alienígena en la próxima abducción (odio robar, pero será por una buena causa)la ciencia vaya a reconocer nada. No importa lo extraordinario del material o la tecnología implicados, pues pese a todo la ciencia lo único que puede determinar es que se trata de un objeto de procedencia desconocida y de una tecnología igualmente desconocida que un individuo asegura haber conseguido de un platillo volador, hecho completamente indemostrable. No puede afirmar ninguna otra cosa, pues hacerlo iría contra la esencia misma de la ciencia, que no puede andar dando triples saltos mortales sin red.

    Por esa razón había pensado en una acción algo más arriesgada: tomar rehenes una vez dentro de la nave y capturar a uno de esos hombrecillos verdes para llevarlo ante la ciencia. Seguro que ahora no tendrían dudas… o sí, pensándolo bien lo que la ciencia tendría es a un ser de procedencia desconocida, con una genética distinta a la de los bancos de datos genéticos que existen en la Tierra, del que sólo se puede afirmar que no se sabe de dónde procede; podría ser una forma de vida terrestre desconocida hasta la fecha y poco más, porque mi testimonio al respecto es, una vez más, indemostrable.

    Por esa razón insistí tanto en que me dijeras qué constituiría para tí una prueba de la existencia alienígena, porque sabía que lo único que “demostraría” la realidad extraterrestre sería una declaración formal e institucional de las más altas instancias de la Tierra, cualesquiera éstas sean, afirmando tal cosa.

    La ciencia es uno de los mayores logros del ser humano, que nos ha traído hasta aquí y que nos llevará, si no nos extinguimos antes, a cotas tecnológicas que ahora no podemos ni imaginar. Es lenta, a veces, pero segura. Áún recuerdo hace algunas décadas (uno ya tiene sus años) que afirmaba que en el universo el único sistema solar con planetas y con vida era el nuestro. Recuerdo que eso me incomodaba, pues el sentido común me dictaba que nuestro sistema solar no tenía por que ser especialmente distinto del de cualquiera de los cientos de miles de sistemas de nuestra galaxia. No parecía tener sentido. Sin embargo lo tenía: hasta no hace muchos años no había forma de detectar esos planetas porque la tecnología no lo permitía. Y la ciencia no afirma nada que no pueda demostrar. Esa es su grandeza, pero también su punto débil.

    Si uno es una persona razonablemente sensata y ve algo en el cielo que no puede identificar, pero tan singular que da pie para plantearse ciertas cosas es normal que otros puedan tratar de arrojar luz sobre ello desde un punt de vista racional en primer lugar. Como afirmaba Anónimo 1, “West proporciona explicaciones plausibles a los vídeos mostrados, donde no necesita recurrir a ideas extraordinarias que conllevan a su vez elevadas cargas de pruebas”. Así lo he entendido siempre, si hay una posible explicación racional debe prevalecer sobre cualquier otra a la hora de emitir una hipótesis. Ahora bien, si estoy en el campo, baja una plato volador, salen hombrecillos verdes para invitarme a una cerveza de su planeta y luego se marchan (es un decir, no lo tomeis al pie de la letra) me podría molestar que quienes no lo han vivido tratasen de explicarlo racionalmente. Sencillamente porque eso no es racional, lo que no significa que sea imposible. Donde quiero ir a parar es que si descartamos a todos los listillos, aprovechados, enfermos, ignorantes y demás parásitos que pueden revolotear en torno a este tema quizá encontremos a unos pocos que han vivido experiencias tan extraordinarias que no pueden hacer públicas sin que se les trate de despellejar y poner al mismo nivel de los anteriores. Experiencias que la ciencia no puede respaldar, evidentemente. A mí me parece bien que vosotros actueis de vanguardia de la ciencia para poner en su sitio a los indeseables, pero cabe la posibilidad de que os lleveis por delante alguna vez a alguien que no lo merece.

  • Spoiler-man dijo:

    …nunca me ha convencido ese argumento de que «hechos extraordinarios requieren pruebas extraordinarias» no solo porque ese «extraordinario» sea un concepto arbitrario, sino porque siempre he considerado a las pruebas simplemente como pruebas.

    Considera esto por ejemplo:

    La resurrección de Jesús de Nazaret.

    Es una afirmación extraordinaria.

    Las pruebas: testimonios orales y escritos, argumentaciones subjetivas.

    ¿Se puede considerar para el caso a las pruebas simplemente como pruebas?.

    Para nada.

    Porque las pruebas del caso son ordinarias, o sea, la carga probatoria es insuficiente para equilibrar con la afirmación, por así decirlo. Esas pruebas pueden explicarse de una forma más simple, sin recurrir a otras cosas.

    Aceptarla, esa afirmación, con esas pruebas no es confianza, por tanto es fe.

    Pasa lo mismo con la idea de los O.V.N.I.s como naves con origen en inteligencia extraterrestre, estén tripuladas o no:

    Las pruebas tienen que radicar en cosas que los humanos nos sea imposible de reproducir, algo que descarte cualquier explicación convencional.

    Como el dichoso cenicero alienígena o una muestra biológica sin relación alguna con cualquier bioquímica presente en la Tierra, por dar algunos ejemplos de pruebas extraordinarias.

  • ¡Bueno!¡Cuanta parrafada para leer hoy sobre esto! Pero interesante, desde luego.

    Por mi parte sólo apuntar que, siempre y en cualquier caso, se debería apelar a que las pruebas sean SU-FI-CIEN-TES para lo que sea que se pretenda probar.(¡Digo yo, eh!)

    ¿El calificativo de meramente «suficiente» puede ser tan arbitrario como el de «extraordinaria», aplicado a tal o cual supuesta «prueba» de lo que sea?: Aún en el más enrevesado de los casos yo pienso que, al menos, no tanto. Siempre puede haber un margen de arbitrariedad, o de sospecha de la misma. Es ineludible, supongo.

    Pero las pruebas que se puedan considerar «suficientes» para dejar sentada cualquier afirmación cuya «magnitud» tenga que suponer implicaciones que se salten demasiado de lo razonablemente aceptado, comprobado y (¡sobre todo!) comprobable hasta la fecha, no tendrán más remedio que tender a lo «extraordinario». Por maleable y viscoso que sea el término.

    Dicho de otra manera: Quizá esté proponiendo sólo un tira-y-afloja semántico, pero digamos que prescindimos del término «extraordinario» para referirnos tanto a supuestas pruebas como a supuestos hechos. Pues en todo caso, las supuestas «pruebas» siempre necesitarán de tanta mayor «contundencia», según pretendan ser realmente «probatorias», de cualquier cosa demasiado «gorda» como para que pueda ser verificada de ningún otro modo, apoyada por cualquier otro dato, o comprobable por la suficiente casuística lo bastante documentada con un mínimo exigible de rigor.

    O dicho de otra manera:

    Anonimo1 dijo:

    Porque las pruebas del caso son ordinarias, o sea, la carga probatoria es insuficiente para equilibrar con la afirmación, por así decirlo.

    Que también me parece una excelente manera de expresarlo en pocas palabras, aunque yo haya preferido enrollarme antes a mi manera, porque al fin y al cabo es mi comentario.

    Con respecto al cenicero extraterrestre: No dudo de que seguramente sería mejor que el que estoy usando yo ahora mismo (uno de esos de «pie» que ya hace tiempo que se bambolea y casi se cae a trozos). Pero igual ni siquiera eso sería determinante. La cuestión quizá sería si las colillas del cenicero, debidamente analizadas, dieran como resultado la marihuana o los opiáceos propios de alguna comuna hippy, o bien nos mostraran restos de alcaloides desconocidos, procedentes de vegetales «imposibles», acaso con base de silicio y no de carbono… O algo así…

  • Alexis dijo:

    Bueno!¡Cuanta parrafada para leer hoy sobre esto! Pero interesante, desde luego.

    Si, fue muy interesante lo del análisis de la zona más propicia para la vida en la galaxia.

    Buena experiencia para Doc en C y D.

  • @ Alexis:
    La definición de extraordinario en términos científicos es bien simple: aquello que no se puede explicar con ninguna teoría conocida. Tome usted por ejemplo los picos de detección de eventos que se han registrado en el CERN en las últimas dos campañas (y permítaseme expresar cuánto se lo extraña a Javi!!!). Hasta ahora se consideran una anomalía estadística, pero de confirmarse un número suficiente de eventos a esas energías, haría falta el desarrollo de «nueva física» -como les gusta decir a los expertos en la materia- para explicar ese segmento hasta ahora desconocido de la curva de energías/partículas.

    Esto viene a colación de que para dichos expertos, hasta tanto no haya confirmación de la existencia de nuevas partículas, no es necesario modificar la teoría que explica el modelo estándar (que por algo se llama así). La comunidad científica está dispuesta a reescribir el modelo estándar, siempre y cuándo aquellos que postulan la existencia de nuevas partículas puedan demostrar que existen.

    En el ejemplo arriba explicado se ve claramente la diferencia entre su «suficiente» y el «extraordinario» que se exige a quienes pretenden agregar algo hasta ahora inexplicable a un determinado modelo de la realidad. No hay resistencia injustificada ni dogma, hay sano escepticismo.

  • No es por incordiar, pero según uno de los pilotos que grabaron los vídeos, el objeto, “que era aplanado, como una pastilla, sin alas ni mecanismo de propulsión aparente, (aquí habla de cómo lo percibió el a simple vista) se desplazó a una velocidad tal que en dos segundos había desaparecido, algo que, a su juicio, era imposible para la tecnología terrestre que el conocia”
    Además dijo que se le envió a investigar a objetos que, según los radares del portaaviones Nimitz, bajaban desde 25 mil metros hasta el nivel del agua en vertical y en pocos segundos (en algún sitio leí que a unos 50 mil km hora, pero de esto no estoy muy seguro) y cuando los estaban buscando se encontraron a uno de los que fueron grabados, que consiguieron blocar con sus sistemas y que más tarde aceleró a una velocidad calculada por sus sistemas en unos 15 mil km por hora. Ese momento se puede ver en la grabación completa.
    Por no hablar de que tras el vertiginoso descenso entraban varios metros bajo la superficie del agua donde, según radares de submarinos de la zona, viajaban a 100 km por hora.
    No sé si esos testimonios merecen ser tenidos en cuenta o alguien ha estado contando mentiras y nos han engañado, pero si hay datos verificados por radares merecerían ser tenidos en cuenta en cualquier investigación científica.
    Por otra parte me resulta difícil aceptar que el piloto del f 18 no hubiera podido alcanzar al objeto en pocos segundos si se hubiera tratado de un avión convencional, o que el poderoso portaaviones de la armada norteamericana Nimitz no tuviese acceso a información sobre vuelos comerciales en la zona.
    En algún momento leí que los testimonios no servían para una investigación científica y posiblemente por eso los habéis ignorado. No obstante estamos hablando de personas que podrían considerarse de una muy alta cualificación.

    Tal vez estos detalles merezcan una reflexión por vuestra parte a la que asistiré siempre deseoso de aprender

  • @ Juanchi:
    Vamos por partes: los radares de objetivo de los F15 trabajan hasta 40 millas náuticas por lo que se sabe. El módulo ATFLIR, consigue hacer «lock» en un objetivo (es decir identificarlo y hacer seguimiento del mismo) hasta 20 millas náuticas. No es posible que los pilotos en ninguno de los tres videos haya visto con sus propios ojos ninguno de los objetos implicados estando los mismos a esas distancias. Sólo los «vieron» en las pantallas de a bordo. Además cabe destacar que en el video GIMBALL el módulo ATFLIR no es capaz de fijar el objetivo, de ahí el movimiento aparente del mismo, por lo que o bien el módulo y el radar de a bordo funcionaron mal (lo cual sería un bochorno) o deliberadamente se introdujeron fallos en el sistema para probar la reacción de los pilotos. La telemetría en los videos muestra que todos los objetos estaban más allá de la capacidad de vista desnuda de cualquier ser humano. Si a los F15 los pilotaran halcones peregrinos, vaya y pase. Pero si éste fuera el caso, creo que no importaría un carajo lo que estuvieran enfocando los sistemas del avión.

    Insisto, no cuesta nada meterse en Metabunk y tirar de Google Translate si no entienden inglés. Los «otros sitios» en general citan especulaciones sin fijar su fuente y poco más.

  • Las posibilidades de encontrar vida inteligente en el universo son, como aquí se ha dicho, escasas debido a las enormes distancias y a las limitaciones que el universo y la ciencia conocida nos impone.

    Ahora bien, si me lo permitís voy a hacer un ejercicio de especulación pura de esa que tan poco gusta a cualquiera que no quiera dar un paso sin la asistencia de la ciencia. Os pido por ello un poco de indulgencia.

    A veces pienso en cómo será la vida en nuestro planeta dentro de, digamos, mil años. O como pensaban los hombres en el año 1020 que sería la vida mil años después. Seguro que jamás podían haber imaginado esta realidad ni los pasos de gigante que ha dado la ciencia.

    Os habéis preguntado alguna vez qué sabrá la ciencia dentro de mil años? Seguramente serán posibles cosas que ahora nos parecen imposibles.

    Podemos asegurar que no habremos descubierto formas de desplazarnos por el universo que nos permitan superar las limitaciones actuales?
    Ni vosotros ni yo podemos responder a esas preguntas.

    Cómo dijo Doc, las cosas o son verdad o son mentira. Si valoramos la posibilidad de que otras civilizaciones nos visitan eso significaría que su ciencia, de ser ello posible, estaría en ese punto.

    Nada de lo que digo está avalado por ninguna ciencia, lo sé, pero al menos intento que estás elementales reflexiones estén sostenidas por un cierto sentido común.

    Hay pocas circunstancias de la realidad ovni que me hacen valorar esa posibilidad, pocas pero para mí tan sólidas como, evidentemente, indemostrables. Alguna de ellas son dos o tres testimonios
    poco conocidos de personas que merecen todo mi respeto y que van mucho más allá de algo que les ha parecido ver. En alguno de esos casos poniendo incluso en entredicho un bien ganado y trabajado prestigio en campos muy alejados de estas cuestiones, aún a sabiendas del daño personal al que se exponian. Ni pretendían nada ni ganaban nada, pero habían vivido esa experiencia y no se creían con derecho a ocultarla. Otros en sus circunstancias seguramente habrían callado por miedo al ridículo
    Evidentemente esta es una cuestión muy subjetiva, lo reconozco, y no deja de tratarse de un acto de fe por mi parte, pero cuando has dado el salto a valorar seriamente esa posibilidad tiendes a ser un poco menos restrictivo ante sucesos como estos videos del Pentágono. No me parece baladí que esto salga ahora tras décadas de negaciones y silencios. Si no estoy equivocado no será lo único que salga, pues habrá motivos que desconocemos para que sea así.

    Así es como veo las cosas. Siento un gran respeto por la ciencia, como dije alguna vez estudié una carrera científica, no sé si con algún aprovechamiento, pero también a veces me muevo en el incierto terreno de la especulación si la intuición me lo dicta. Vosotros os mantenéis en todo momento al otro lado, en el de la ciencia, y me parece bien, pero me costaría creer que alguna vez no hubierais visto u oido algo que os haya hecho dudar.



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