SIDA y tontos útiles: Operación Infektion

Es difícil tener una discusión medianamente larga con un conspiranóico desde una perspectiva racional sin ser acusado, tarde o temprano de estar al servicio de poderes ocultos o, al menos, de ser una marioneta del gobierno o cualquier otra fuerza que, en la mente del conspiranóico, quiere dominarnos y esclavizarnos. No deja de ser una acusación irónica, ya que es mucho más manipulable el que cree cualquier historia sin pruebas algunas que el que exige algún tipo de evidencia para aceptar una afirmación. Y la siguiente historia es uno de los muchos ejemplos que se han dado desde que el mundo es mundo.

Contexto histórico

La década de 1980 empezó de forma bastante turbulenta. Después de la relativa distensión que se produjo en los años 1970 entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, la tensión entre ambas superpotencias aumentó notablemente y el riesgo de que cualquier incidente provocara una guerra nuclear fue más alto que nunca. En 1981 el Republicano Ronald Reagan fue elegido presidente de los Estados Unidos acabando con la política conciliadora de Jimmy Carter y sustituyéndola por una más agresiva. En 1982, el Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética Leonid Breznez moría y era sustituido por el duro Yuri Andropov y, poco después por el belicista Chernenko.
En esos años, la Unión Soviética había invadido Afganistán, empezando una larga y sangrienta guerra, los Estados Unidos comenzaron el proyecto militar conocido como Guerra de las Galaxias.
Una de las características de la Guerra Fría que enfrentaba a ambas superpotencias es que nunca se llegó a una guerra directa. Cada país apoyaba de forma más o menos explícita a diferentes bandos en terceros países y, salvo excepciones, no solían implicarse directamente. En este contexto, la actuación de los servicios secretos cobraba una importancia vital. Ellos eran los encargados de obtener información sobre el enemigo, realizar operaciones encubiertas, apoyar a facciones aliadas… y realizar operaciones de propaganda.
Con este panorama entró en escena una nueva enfermedad: el sida. Detectado por primera vez en Estados Unidos, se propagó rápidamente, al principio entre la comunidad gay y usuarios de drogas intravenosas y luego en toda la población. Al ser una enfermedad nueva, se ignoraba casi todo de ella, lo que, junto con el estigma que conllevaba creó un clima ideal para la búsqueda de chivos expiatorios. Esto fue aprovechado por los servicios secretos soviéticos para acusar al gobierno americano de estar detrás del VIH. Tras la caída del Telón de Acero, las declaraciones de ex-agentes del KGB y la Stassi y las desclasificaciones de documentos secretos han permitido reconstruir el proceso por el que se creó esta historia.

encubrimiento

Empieza el bulo

La primera acusación fue vertida en un pequeño periódico indio, The Patriot, controlado y financiado por el KGB. Este periódico publicó una carta anónima en la que el autor, un «conocido científico y antropólogo americano», aseguraba que el sida era el resultado de experimentos secretos del Pentágono con armas biológicas en Fort Detrik. En ese momento, el sida no era una gran preocupación en la India, así que, para atraer la atención del lector indio, se aseguraba que el gobierno americano planeaba trasladar los laboratorios donde se había desarrollado el virus a Pakistán, lo que sería una amenaza para la India.
La carta tuvo muy poco impacto y, durante tres años, los servicios secretos no insistieron más con el tema. Sin embargo, en 1985, ocurrieron varios hechos que hicieron que la URSS quisiera contraatacar. Ese año, un informe del gobierno americano acusaba a la Unión Soviética de violar la Convención de Ginebra produciendo armas biológicas. Así mismo, en la revista Executive Intelligence Review (del controvertido Lyndon LaRouche) acusaba a la URSS de obstaculizar la lucha contra el sida. Esto se unía a la rápida expansión de la enfermedad en territorio soviético.
La Literaturnaya Gazeta, otro medio controlado por el KGB, publicaba el artículo «Pánico en Occidente o qué se esconde detrás de la sensación del sida», en el que mezclado con datos ciertos y conocidos, se acusaba a la CIA de estar detrás del desarrollo del virus en Fort Detrik.
Esto seguía el patrón habitual de propaganda soviética: primero se lanzaba la historia de desinformación en un país más o menos independiente del bloque comunista, normalmente del Tercer Mundo. Una vez que la historia estaba en circulación, los medios soviéticos se encargaban de airearlas, dejando claro que la fuente original no era soviética, lo que le otorgaba más credibilidad.

Segal entra en acción

Aparte de utilizar medios controlados o influencias por los servicios secretos, una de las maneras más efectivas para divulgar la desinformación es usar a individuos que no entienden el papel que están jugando, los poleznyy idiot, los tontos útiles.
El KGB involucró al Ministerium für Staatssicherheit de Alemania Oriental, la famosa Stasi, en la operación. La misión de la Stasi era darle a la historia un enfoque más «científico». Para ello contactó con el biofísico Jakob Segal, profesor retirado de la Universidad Humboldt, en la RDA y con vínculos con los servicios secretos.
segal

La Stasi proporcionó a Segal material con el que él, su mujer y Ronald Dehmlow, otro profesor retirado de la Universidad Humboldt escribieron un panfleto llamado «Sida, su naturaleza y origen», en el que se negaba el origen africano del VIH y afirmaban que el virus se originó en 1975 en Fort Detrik como resultado del proyecto MK-Naomi y que fue propagado por los reclusos que habían sido usado como conejillos de indias en dicho proyecto. No está claro si Segal sabía o no la fuente de su información, pero con el tiempo se convirtió en un creyente apasionado de su hipótesis.
El panfleto de Segal fue distribuido por colaboradores soviéticos en la VIII Conferencia de Naciones no Alineada celebrada en Harare, Zimbawe, en 1986. Las afirmaciones de que el VIH no tenía un origen africano encontraron un caldo de cultivo perfecto en una audiencia mayoritariamente africana.
Segal empezó a promocionar sus ideas por su cuenta gracias a sus contactos dentro del partido. En la segunda mitad de 1986, envió dos memorandos al responsable de asuntos exteriores del Politburó de la RDA, detallando, el primero, los efectos que calculaba que tendría la extensión de la enfermedad en los Estados Unidos. En el segundo ponía a parir a los científicos del bloque comunista que no le apoyaban y pensaban que el VIH tenía un origen africano (o sea, casi todos), en especial a Viktor Zhdanov, que había informado de un caso de sida en una niña de 14 años cuyo origen pudo ser establecido en una serie de transfusiones realizadas en 1974, mucho antes de que el virus fuese creado, según Segal. Segal tachó a Zhdanov directamente de mentiroso.
Las afirmaciones de Segal empezaron a tener eco en los medios occidentales, y varias entrevistas fueron publicadas, especialmente en Alemania Occidental.

La historia se extiende por Occidente

Otro gran éxito para el KGB y la Stasi se produjo cuando se enteraron mediante escuchas telefónicas que el autor austríaco de best-sellers, Johannes Mario Simmel planeaba escribir un libro sobre los peligros de la manipulación genética. La Stasi aprovechó la ocasión y le hizo llegar, de forma anónima, material sobre las ideas de Segal. Simmel publicó en 1987 el resultado: la novela «Y con los payasos vinieron las lágrimas», sobre la carrera de armas biológicas, en la que uno de los protagonistas cita una entrevista a Segal.
Mientras la historia se repetía una y otra vez desde los medios soviéticos y especialmente en los países del Tercer Mundo, donde su influencia era mayor, así como el resentimiento contra los Estados Unidos. Y poco a poco, también empezó a calar en medios como los británicos Sunday Express y Daily Telegraph.
A finales de los 1980 se añadió un nuevo elemento a la historia para hacerla más jugosa. El sida era un arma étnica, destinada a acabar con los que no fueran blancos. Esto fue una bomba y se expandió por África como la pólvora. Aparecieron acusaciones de que el VIH había sido diseminado durante las campañas de vacunación contra la polio en los años 1960 o que la CIA había exportado condones impregnados con el virus a África.

El Golem cobra vida propia

Aunque la RDA se disolvió en 1989 y la URSS en 1991, la historia del virus como un arma biológica siguió expandiéndose y mutando. Segal siguió erre que erre hasta su muerte en 1995. La creencia de que el VIH es un arma del hombre blanco para acabar con los negros está profundamente arraigada en África, no sólo entre la población pobre sin acceso a la educación, sino entre la élite política y cultural, como Robert Mugabe, presidente de Zimbawe o Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz keniata.
También en América ha encontrado un fuerte arraigo. En 2005, una encuesta encontró que la mitad de la población negra de Estados Unidos pensaba que el VIH es artificial y el 15% que es parte de un plan de genocidio contra la población negra.
Y en internet no es muy difícil encontrar blogs y foros donde se afirma sin ningún lugar a dudas que el VIH es un virus artificial y repiten como papagayos la historia que una vez creó un servicio secreto para luchar contra sus enemigos. Y no saben que son los tontos útiles de un poder que ya desapareció. Cuando un tonto coge una vereda, la vereda termina, pero el tonto sigue.

Más información

http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_INFEKTION
https://www.cia.gov/library/center-for-the-study-of-intelligence/csi-publications/csi-studies/studies/vol53no4/pdf/U-%20Boghardt-AIDS-Made%20in%20the%20USA-17Dec.pdf
The New Image-Makers: Soviet Propaganda & Disinformation Today. (Washington: Pergamaon-Brassey’s, 1988.)

  • Para concluir: En estudios poblacionales, un 1% de la población no es obligatoriamente significativa dependiendo de lo que estas midiendo. Una prueba es especifica ya que si el resultado da negativo o positivo, la probailidad de error es nula. Por ejemplo. Un western blot tiene 99% de especificiada y 97% de sensibilidad (si mal no recuerdo). Tomamos a 100 personas para estudiar si estan infectadas. en 3 personas (3 por ciento) la prueba puede salir positiva y el resto negativa, de los cuales una persona será un falso positivo. Creo que hasta aqui vamos bien.

    Pero al hacer dos pruebas independientes, como el Elisa, que se usa primero, la probabilidad de que tengas dos falsos positivos es muchisimo menor, es como que el Pulpo Paul adivinara los ganadores del mundial de futbol de Brasil en todos los partidos. No es imposible, pero es muuuuuuuy improbable.

    Por eso se hace una prueba de anticuerpos (el ELISA) y se confirma con un western blot si el anterior salió positivo. Si los dos salen positivos, no hay para donde coger. Se debe hacer seguimiento con una carga viral.

  • Javi dijo:

    Danielo dijo:
    O sea, que si la prueba de carga viral te detecta miles de copias/mL del virus, te detectará una y otra vez un virus que no tienes. ¿Pero que m***da de prueba es esa?

    A ver, ¿que te crees tu que detecta la prueba de carga viral? Ciertas proteinas del VIH. Si la prueba esta reaccionando debido a otra cosa debido a que no es 100% especifica, va a reaccionar siempre.

    ¿Y cómo es posible que la prueba de carga viral detecte una y otra vez proteínas de VIH en personas que no tienen VIH?
    Si la prueba detecta otra cosa que no sean esas proteínas, el problema no estaría en esas personas, sino en quien preparó la prueba para que detectara lo que no tiene que detectar. En ese caso, si la prueba se usa correctamente, estas personas no tendrían por qué dar siempre positivo a la prueba de carga viral. Y si efectivamente lo hacen, la pregunta sería esa:
    ¿Cómo es posible que la prueba de carga viral detecte una y otra vez proteínas de VIH en personas que no tienen VIH? Proteínas que supuestamente son específicas del VIH.

  • Rufus dijo:

    ¿Y cómo es posible que la prueba de carga viral detecte una y otra vez proteínas de VIH en personas que no tienen VIH?

    Porque, por desgracia, las proteínas en cuestión aparecen, a veces, en humanos como parte de su propia estructura. Por poner un caso similar, uno de los problemas gordos para lograr implantar corazones de cerdo en humanos es que los cerdos tienen elementos de ADN bacteriano que se expresa en sus células y activa la reacción antigénica del cuerpo humano.

    Si la prueba detecta otra cosa que no sean esas proteínas, el problema no estaría en esas personas, sino en quien preparó la prueba para que detectara lo que no tiene que detectar. En ese caso, si la prueba se usa correctamente, estas personas no tendrían por qué dar siempre positivo a la prueba de carga viral.

    El problema es que, si la persona tiene esa proteína de forma congénita porque su cuerpo la produce, va a dar siempre positivo. Si no la tiene, sólo dará positivo por la presencia de algún agente externo que la produzca. Por desgracia, parece que no hay ninguna proteína del VIH que sea total, completa y absolutamente inexistente en humanos por otras razones. Así que no queda más remedio que hacer pruebas distintas.

    Y si efectivamente lo hacen, la pregunta sería esa:
    ¿Cómo es posible que la prueba de carga viral detecte una y otra vez proteínas de VIH en personas que no tienen VIH? Proteínas que supuestamente son específicas del VIH.

    Como ya lo he explicado antes, no voy a repetirme :)

  • MaGaO dijo:

    Por desgracia, parece que no hay ninguna proteína del VIH que sea total, completa y absolutamente inexistente en humanos por otras razones.

    :ohno:

  • @ Rufus:
    Ampliando la respuesta de MaGaO, los tests pueden dar positivo por la presencia de proteínas o secuencias genéticas parecidas a las del virus. Por eso, cuando se da positivo en una prueba, se debe hacer otra prueba que detecte algo diferente.

  • MaGaO dijo:

    Por desgracia, parece que no hay ninguna proteína del VIH que sea total, completa y absolutamente inexistente en humanos por otras razones. Así que no queda más remedio que hacer pruebas distintas.

    Para diagnosticar infección por VIH se utilizan dos pruebas de anticuerpos (Elisa + WB). Si reconoces que ninguna de las proteínas utilizadas en esas pruebas es específica del VIH, estás reconociendo la falta e especificidad de esas pruebas. Ni más ni menos.

  • Rufus dijo:

    Para diagnosticar infección por VIH se utilizan dos pruebas de anticuerpos (Elisa + WB). Si reconoces que ninguna de las proteínas utilizadas en esas pruebas es específica del VIH, estás reconociendo la falta e especificidad de esas pruebas. Ni más ni menos.

    La especificidad es cuantitativa y no cualitativa: si, estadísticamente, sólo una persona de cada cien tiene naturalmente proteínas que dan positivo en la prueba ELISA para la detección de VIH puedo decir que dicha prueba tiene una especificidad del 99%.
    Si vamos a llegar al extremo y sin saber si esto que voy a decir es posible, quizá suceso externo distinto al VIH hubiera provocado la aparición de la proteína que da positivo y que, al realizar una segunda prueba, dicha proteína hubiera desaparecido… y seguiría siendo una buena idea hacer una prueba que compruebe algo distinto, como muy bien ha indicado Rufus.

  • Rufus dijo:

    Para diagnosticar infección por VIH se utilizan dos pruebas de anticuerpos (Elisa + WB). Si reconoces que ninguna de las proteínas utilizadas en esas pruebas es específica del VIH, estás reconociendo la falta e especificidad de esas pruebas. Ni más ni menos.

    La especificidad de esas pruebas es del noventaytantos por ciento, por eso se usan combinadas, para que la especificidad de la combinación sea del 99.999%.

  • MaGaO dijo:

    Rufus dijo:

    Para diagnosticar infección por VIH se utilizan dos pruebas de anticuerpos (Elisa + WB). Si reconoces que ninguna de las proteínas utilizadas en esas pruebas es específica del VIH, estás reconociendo la falta e especificidad de esas pruebas. Ni más ni menos.

    La especificidad es cuantitativa y no cualitativa: si, estadísticamente, sólo una persona de cada cien tiene naturalmente proteínas que dan positivo en la prueba ELISA para la detección de VIH puedo decir que dicha prueba tiene una especificidad del 99%.

    Sin proteínas específicas del VIH no se puede hablar de 99% de especificidad de la prueba de anticuerpos en cuanto a la detección del VIH. Idem para la WB.

    La prueba Elisa detecta anticuerpos no VIH. Y si los anticuerpos que detecta no son específicos del VIH no podemos establecer una relación entre la detección de esos anticuerpos y el VIH (por grande que sea la cantidad de anticuerpos necesaria para que la prueba de positivo).

    El que solo una de cada 100 personas de positivo a la prueba de anticuerpos Elisa nada nos dice de la especificidad de la prueba respecto al VIH, sino de la probabilidad de que una persona tenga esa cantidad de anticuerpos que detecta la prueba.

  • Rufus dijo:

    Sin proteínas específicas del VIH no se puede hablar de 99% de especificidad de la prueba de anticuerpos en cuanto a la detección del VIH. Idem para la WB.

    A ver, las proteínas específicas son las proteínas que, en el 99% de los casos, provienen del VIH, así que sí, se puede hablar de 99% de especificidad.

    Rufus dijo:

    La prueba Elisa detecta anticuerpos no VIH. Y si los anticuerpos que detecta no son específicos del VIH no podemos establecer una relación entre la detección de esos anticuerpos y el VIH (por grande que sea la cantidad de anticuerpos necesaria para que la prueba de positivo).

    No se trata de la «cantidad de anticuerpos» que detecta, sino de que en el 99% de los casos, esos anticuerpos son la reacción del cuerpo al VIH, así que sí, podemos establecer una relación entre la detección de los anticuerpos y el VIH.

    Rufus dijo:

    El que solo una de cada 100 personas de positivo a la prueba de anticuerpos Elisa nada nos dice de la especificidad de la prueba respecto al VIH, sino de la probabilidad de que una persona tenga esa cantidad de anticuerpos que detecta la prueba.

    Y que esa persona tenga anticuerpos nos dice la probabilidad de que tenga el VIH.

  • Por cierto, Rufus, usar el nick de Daniello y cambiartelo para que parezca que eres otra persona e ignorar lo que se explicó antes, es de troll. Espero que no lo hagas otra vez.

  • Javi dijo:

    Rufus dijo:

    Sin proteínas específicas del VIH no se puede hablar de 99% de especificidad de la prueba de anticuerpos en cuanto a la detección del VIH. Idem para la WB.

    A ver, las proteínas específicas son las proteínas que, en el 99% de los casos, provienen del VIH, así que sí, se puede hablar de 99% de especificidad.

    Las proteínas específicas han de ser específicas siempre, de lo contrario no son específicas. Se tienen proteínas específicas, o no se tienen, no hay término ni porcentajes intermedios. Eso lo puede entender cualquiera.

    Y ya he explicado de donde sale ese 99% del que habla MaGaO y por qué no se puede atribuir a la especificidad de la prueba de anticuerpos respecto al VIH.

    No soy Daniello, pero no tengo ningún inconveniente en suscribir todo lo que ha dicho, así que, si quieres, me puedes identificar plenamente con todo lo que ha dicho hasta el momento:

    Una prueba como la PCR, que detecta secuencias específicas del material genético del virus VIH, Y que se supone tiene un 97% de especificidad, no puede detectar una y otra vez esas secuencias específicas en una persona que no las tiene, y si las detecta es que esas secuencias no son específicas del VIH, o que la especificidad de la prueba es del 0% no 97%. Así de claro.

  • @ Rufus:
    Lo siento, pero te equivocas. En biología, al igual que en muchos campos, no se tienen certezas absolutas en casi nada. Así que se usa la estadística, por mucho que, aparentemente, te repugne: si una prueba concuerda en un 99% de los casos con una hipótesis, se considera que su especificidad es del 99%. Y si otra prueba distinta concuerda con la misma hipótesis en un 99% de los casos, también tiene una especificidad del 99%. Y la combinación de ambas tiene una especificidad del 99,99%. Ésa es la realidad, te guste o no. Y, te guste o no, funciona.
    ¿Quieres más ejemplos? Las pruebas de detección de hepatitis C tampoco aciertan 100 veces de cada 100. Por eso también se realizan pruebas sobre parámetros independientes para mejorar la precisión. Ya que hablo de ello, mi padre daba positivo para hepatitis C aunque nunca presentó síntomas de la misma. La mejor hipótesis a la que llegamos es que la contrajo y la superó, pero los anticuerpos quedaron ahí.
    Así que, por favor, infórmate un poco de cuáles son los procedimientos habituales de detección de compuestos en biología: es casi imposible encontrar pruebas 100% específicas, porque las «cosas raras» que pueden llegar a pasar en un organismo son muchas y variadas.

  • MaGaO dijo:

    @ Rufus:
    Lo siento, pero te equivocas. En biología, al igual que en muchos campos, no se tienen certezas absolutas en casi nada. Así que se usa la estadística, por mucho que, aparentemente, te repugne: si una prueba concuerda en un 99% de los casos con una hipótesis, se considera que su especificidad es del 99%.

    Que solo una de cada 100 personas, como dices tú, dé positivo al test de anticuerpos Elisa, con la única hipótesis que concuerda es que con que una de cada 100 personas tienen los anticuerpos que detecta ese test. Nada que ver con la supuesta especificidad de la que hablas de esa prueba respecto al VIH.
    Te lo repito, ese test no detecta VIH, sino anticuerpos. Por tanto, no puedes decir que la especificidad de esa prueba es del 99% respecto al VIH. Sobre todo si, como tú mismo reconoces, las proteínas utilizadas en esa prueba no son específicas del VIH, por lo que la presencia de esos anticuerpos se puede deber a razones distintas que a la presencia del VIH.
    ¿Está claro?

  • Rufus dijo:

    Las proteínas específicas han de ser específicas siempre, de lo contrario no son específicas. Se tienen proteínas específicas, o no se tienen, no hay término ni porcentajes intermedios.

    Pues no. Resulta que no es así, y que las proteínas se consideran específicas cuando son muy particulares de un microorganismo, lo que no quiere decir que otros microorganismos no la expresen o expresen proteínas específicas.

    Rufus dijo:

    No soy Daniello, pero no tengo ningún inconveniente en suscribir todo lo que ha dicho, así que, si quieres, me puedes identificar plenamente con todo lo que ha dicho hasta el momento:

    ¿Te crees que reseteando el modem es suficiente? ¿Te crees que no se te puede identificar de otras maneras? ¿Qué tal el tiempo por las Canarias, Daniello?

    Rufus dijo:

    Una prueba como la PCR, que detecta secuencias específicas del material genético del virus VIH

    No. La PCR lo que hace es multiplicar la cantidad de copias del material genético, pero no todo, sino secuencias específicas de ese código como el HIV-I GAG, HIV-II GAG, HIV-env, o el HIV-pol. Y luego, mediante oligonuclidos se detecta cuántas de esas secuencias hay. Y esa detección puede dar falsos positivos, por multitud de razones.

    Rufus dijo:

    Y que se supone tiene un 97% de especificidad, no puede detectar una y otra vez esas secuencias específicas en una persona que no las tiene, y si las detecta es que esas secuencias no son específicas del VIH, o que la especificidad de la prueba es del 0% no 97%. Así de claro.

    No, no es «así de claro». Ya te he explicado cuando te llamabas Daniello por qué la especificidad es un valor que se obtiene de un conjunto de pacientes, no de un paciente.

    Rufus dijo:

    Que solo una de cada 100 personas, como dices tú, dé positivo al test de anticuerpos Elisa, con la única hipótesis que concuerda es que con que una de cada 100 personas tienen los anticuerpos que detecta ese test.

    De nuevo tergiversas, una especificidad del 99% significa que el 99% de las veces que se da positivo es porque tienes el virus. No que el 1% tenga los anticuerpos que detecta el test. El 100% de las veces se tiene ese anticuerpo (o uno parecido). El origen de ese anticuerpo es, en el 99% de los casos, el VIH.

    Rufus dijo:

    las proteínas utilizadas en esa prueba no son específicas del VIH

    Son específicas en un 99%. A ver si te enteras. ¿Te has leído el enlace que te han puesto sobre la detección de la hepatitis? Pues para demostrarlo, el próximo comentario lo comentas o se va a la basura.

  • Rufus dijo:

    Que solo una de cada 100 personas, como dices tú, dé positivo al test de anticuerpos Elisa, con la única hipótesis que concuerda es que con que una de cada 100 personas tienen los anticuerpos que detecta ese test. Nada que ver con la supuesta especificidad de la que hablas de esa prueba respecto al VIH.
    Te lo repito, ese test no detecta VIH, sino anticuerpos. Por tanto, no puedes decir que la especificidad de esa prueba es del 99% respecto al VIH.

    Da igual: si la prueba ELISA detecta anticuerpos que, en el 99% de los casos, se producen contra el VIH y no contra otras afecciones, la especificidad de la prueba sigue siendo del 99%.

    Sobre todo si, como tú mismo reconoces, las proteínas utilizadas en esa prueba no son específicas del VIH, por lo que la presencia de esos anticuerpos se puede deber a razones distintas que a la presencia del VIH.
    ¿Está claro?

    Sí, está claro que tú la estadística no la viste ni en secundaria. La prueba ELISA, una vez más, da positivo correctamente en el 99% de los casos. No importa si mide el VIH, no importa si mide anticuerpos, no importa si mide proteínas y no importa si mide la diferencia de la forma de andar de los afectados. En el 99% de los positivos se ha comprobado que, en efecto, hay infección por el VIH. Por tanto, la prueba ELISA tiene una especificidad del 99%. Discute todo lo que quieras, pero es lo que hay. Si no te gusta la realidad, tómate alguna pastilla alucinógena y te inventas otra.

  • Rufus, comenta el enlace que te pasó MaGaO sobre la hepatitis.

  • @ edge:
    Kay Mullis también defiende la astrología y que habló con un mapache verde fluorescente.

  • Creo que es un poco obvio, pero me parece interesante.

    “ Logran «cura funcional» del VIH”

    http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2013/03/130315_ultnot_sida_francia_intervencion_temprana.shtml

  • @ Patatafrita:
    :dormir:

  • @ Patatafrita:
    Amigo Patata. Lo invito a someterse lo que todo tonto que duda de la existencia del SIDA debería hacer, inyectarse con el virus a ver que resulta. Saludos.

  • CarlosR dijo:

    Amigo Patata. Lo invito a someterse lo que todo tonto que duda de la existencia del SIDA debería hacer, inyectarse con el virus a ver que resulta. Saludos.

    ¿Con que virus?
    ¿Has visto el documental?

  • ¿Qué pasa, Pantéico, ahora cambias de nombre y te llamas Patata frita?

  • El troll se descubre en toda su plenitud.



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