¿Qué demonios le echan a nuestra fruta?
Acabo de ver en facebook el vídeo de un señor muy simpático, que raspa la superficie de un par de manzanas obteniendo un residuo blanco, que según dice él, no puede ser bueno.
Acabo de ver en facebook el vídeo de un señor muy simpático, que raspa la superficie de un par de manzanas obteniendo un residuo blanco, que según dice él, no puede ser bueno.
Lleva una lata de gasolina contigo para cuando el coche te deje tirado. Hasta siempre.
Esta es la frase con la que John Titor, un presunto viajero en el tiempo, se despidió de la gente en marzo de 2001.
Todo empezó el 2 de noviembre de 2000, cuando el usuario TimeTrivel_0 escribió su primer post en el foro del Time Travel Institute. Por entonces la temática de sus comentarios se centraba exclusivamente en la tecnología necesaria para realizar viajes en el tiempo. Describía a esa máquina del tiempo como si ya existiese, definiéndola como un dispositivo de desplazamiento temporal de masa estacionaria, cuyo funcionamiento se basaba en la utilización de dos micro-singularidades para saltar de una fecha a otra. Para que funcionase, según TimeTravel_0, tenía que estar compuesta de 6 partes
A finales de los años 60, los primeros ordenadores UNIX (todavía no había Windows, aunque no podáis creerlo) contaban el tiempo en fracciones de 1/60 de segundo. La cuenta se llevaba sobre un entero con signo de 32 bits, que podía representar números desde −2.147.483.648 hasta 2.147.483.647. Aunque parezca un número muy grande, realmente solo permitía llevar la cuenta del tiempo durante 414 días. Más tarde, el sistema cambió para contar segundos enteros, lo que permitía gestionar fechas durante 24.855 días (68 años). Se decidió que la cuenta empezase en el primer segundo del 1 de enero de 1970. A esta manera de gestionar las fechas en computación se le llama tiempo Unix o Tiempo POSIX.
El pasado día 14, la noche se convirtió en día por unos segundos en algún paraje de Sverdlovsk Oblast, Rusia. Varios vídeos grabados en esa noche se han publicado en youtube.
En uno de ellos el autor decía:
Viernes 14 de noviembre de 2014 al anochecer. Iba por carretera en dirección a Rezh cuando vi un resplandor en el cielo. Pero no dijeron nada en las noticias. ¿Sabe alguien qué fue aquello?
En Rusia la gente suele llevar en el salpicadero una cámara para poder aportar pruebas en caso de accidente. Esta es la razón por la que a esta persona le dio tiempo a grabar el suceso. La primera impresión, es que podría tratarse de un bólido que se vuelve incandescente, o incluso que explota, al entrar en la atmósfera. Pero hay varias pegas a esta explicación. Por un lado está el tono anaranjado de la luz. Normalmente los bólidos iluminan el cielo en color blanco cuando se desintegran. Además, ningún observatorio astronómico local ha informado de la caída de ningún objeto, ni en ninguna de las tomas parece que se produzca una onda sónica. Podemos compararlo con el que cayó en Rusia el 15 de febrero del año pasado.

En 1995 Andy Cunningham, uno de los nombres de referencia en Silicon Valley, que trabajó junto a Steve Jobs promocionando varios de los productos de Apple y colaboró para empresas como Cisco y HP, tuvo la idea de juntar a tecnólogos y artistas para experimentar con las ideas resultantes. Tras darle forma a esta colaboración, la red Zero1 nació en el 2000. En 2006, esta organización empezó a celebrar un simposio bienal en el que se mostrarían al público exhibiciones artístico/tecnológicas.